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Cómo saber cuándo reemplazar los cuchillos de cocina

Cómo saber cuándo reemplazar los cuchillos de cocina
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El día de ayer platicábamos sobre cómo cuidar los cuchillos de cerámica y derivado de eso, me preguntaron cuánto tiempo dura un cuchillo, cómo afilarlo, por qué pierden el filo y además, cómo saber si ha llegado el momento de dejar de usarlo.

Para estas preguntas hay algunas respuestas que son ambiguas, pues por ejemplo, dependiendo de nuestro cuidado y de la calidad de su fabricación, un cuchillo puede durarnos muchísimos años, pero también hay respuestas certeras a otras de ellas, pues existen varias técnicas para afilarlo, y desde luego, hay algunos detalles que nos harán saber cuándo reemplazar los cuchillos de cocina.

La falta de filo no es motivo para reemplazarlo

Cuchillo y Chaira

Si estás pensando en reemplazar tu cuchillo por que este ya no tiene filo, piénsalo dos veces. Cierto es que es más peligroso el uso de un cuchillo desafilado que el de uno bien afilado. Sin embargo, deshacernos de nuestro viejo y confiable cuchillo solo por que su hoja ha perdido filo es un error, pues prácticamente cualquier hoja de cuchillo puede afilarse nuevamente usando las herramientas adecuadas.

Ahora bien, si pensamos en un afilador seguramente se nos viene a la mente la imagen de un chef usando una chaira de acero para afilar su cuchillo, y aunque este es el método más común y utilizado, en realidad esta herramienta no afila el cuchillo, si no más bien realinea la hoja del cuchillo. No olvidemos, que cuando presionamos el cuchillo sobre algo sólido, ya sea un hueso, un tomate o una tabla de cortar, su orilla se dobla ligeramente, a un nivel no perceptible por la vista. de ahí, que el cuchillo pierda filo.

Las chairas, lo que hacen es capturar los ganchos invisibles que se forman en la orilla de la hoja del cuchillo y las suavizan llevándolas de nuevo a su forma original, ayudando a que nuestros cuchillos continúen con filo durante más tiempo. Tras esto, cada cierto tiempo es necesario utilizar un afilador para hacerle un nuevo borde a la hoja de metal. Estos afiladores usan diamantes incrustados en acero para remover el viejo borde y crear uno nuevo, devolviendo al cuchillo su filo original, por lo que no deben usarse continuamente.

La punta del cuchillo está doblada o rota

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Es poco común que suceda, pero puede suceder si el cuchillo se nos ha caído al suelo o a otra superficie dura, y al caer lo ha hecho tocando la punta primero. También puede ocurrirnos si intentamos cortar con algo muy difícil con la parte frontal de la cuchilla. Si es una pequeña parte la que se ha roto, probablemente puede corregirse, pero si falta una parte considerable, entonces ha llegado el momento de reemplazar nuestro cuchillo.

Cuando hay marcas grandes en la hoja del cuchillo

Con el paso del tiempo, un cuchillo inevitablemente obtendrá hendiduras, grietas y pequeñas ranuras. Todo esto, es normal y es parte del desgaste de un cuchillo bien usado. Esas pequeñas imperfecciones pueden ser reparadas con facilidad, pero si son muchas o muy grandes, debemos pensar en sustituir el cuchillo.

Los remaches están flojos o el mango se cae

Remaches Cuchillo

Los remaches son pequeñas piezas redondas de metal que sujetan la cuchilla al mango. Cuando estos se aflojan, se pierde la estabilidad y el equilibrio de la cuchilla, convirtiéndose en un peligro para nuestra seguridad al usarlo. Si no nos es posible volver a ajustarlos, lo mejor es considerar comprar un nuevo cuchillo.

Por otro lado, si el mango se desprendido del cuchillo, lo cual puede suceder si nuestro cuchillo es muy viejo o de poca calidad, la solución más segura es comprar un otro cuchillo, cuidando de elegir alguno que esté hecho en una sola pieza para evitar este problema nuevamente.

No te sientes cómodo al usarlo

comodidad y seguridad al usar un cuchillo

Nuestras manos son tan únicas como nosotros, por eso, puede que algún cuchillo simplemente no sea para nosotros. Puede por ejemplo, que sea demasiado pesado o no esté balanceado, que sintamos su hoja demasiado grande o demasiado pequeña, o que su mango no tenga un buen agarre. En cualquiera de estos casos, lo mejor es reemplazar el cuchillo, puesto que los cuchillos que usamos deben sentirse cómodos y seguros en nuestra mano.

Imágenes | Pixabay, ChefMattRock

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