Publicidad

De tamales y atoles primera parte: hablemos de atole

De tamales y atoles primera parte: hablemos de atole
Sin comentarios

Publicidad

Publicidad

Se acerca el día de la candelaria y muchos pensamos en atole y tamales, que es lo que se ofrece tradicionalmente, aunque esto ya a sido modificado por la modernidad y porque la tradición se ha perdido en muchos lugares, pero un atole bien hecho y con el frío que hace, no cae nada mal.

¿Que atoles han probado? Atole de fresa, de arroz con leche, atole blanco o de masa, champurrado, de leche, de tamarindo, guayaba, piña, canela, pasiflora, avena, pinole, maíz, de hariana de arroz, de nuez, cacahuate, maiz negro, atole con chile, de chicozapote, de almendra, pepita, higo, dátil, coco, etc.... ¿Les suenan conocidos o extraños? Los atoles son bebidas prehispánicas que en sus orígenes no llevaban strong>leche, porque esta y sus derivados no se ingerían hasta que llegaron los Españoles y con ellos el ganado, los conventos y los dulces y platillos que las monjas empezaron a crear mezclando la cocina prehispánica con los ingredientes que los conquistadores y posteriormente los demás extranjeros que fueron llegando, trajeron.

Atole blanco

El atole, se hacía moliendo el maíz en metate, hasta formar una pasta que se desleía y se cocía en agua, se endulzaba con miel y se saborizaba generalmente con cacao y chiles, (Vean como los nuevos chocolates de sabores exóticos es solo una mirada a nuestro pasado) su nombre atole, deriva del náhuatl atolli 'aguado', de atl agua y tol, diminutivo despectivo.

Metate y maiz

Hoy los atoles se elaboran con maizena, (Harina de maíz), harina de arroz, masa, harina de trigo, arroz entero, avena, tapioca, trigo, etc, y se endulzan con azúcar, sustitutos de azúcar, miel o piloncillo y se preparan con leche principalmente. Se agrega frutas, semillas u vainas. Se diluye la fécula o harina de maíz en agua o leche, se agrega fruta o el sabor elegido, se endulza y se pone al fuego hasta que espesa. Se sirve casi siempre para acompañar a los tamales, pero las mamás solían darles atoles a los niños en sus primeros años para que crecieran "robustos y sanos", aunque la pobreza era causa muy común porque son alimentos que satisfacen rápido y por varias horas.

Champurrado callejero

En todo el País, encontraremos ricos y calientitos atoles de tantos sabores como podamos imaginar. En Colima es clásico el atole de leche, que en realidad es leche espesada con masa y aromatizada con vainilla, aunque cuando hay pasiflora, que es la granada china, se hace de pasiflora y "calma los nervios", también se hace con tamarindo y otras frutas.

Es imposible mencionar todos los atoles. Poco a poco iré proporcionando algunas recetas muy simples para disfrutar una taza, tazón o jarro de rico atole con fruta o sabores naturales, no los de sobre saborizado, que aunque ricos, nunca serán lo mismo. Por cierto, mi primer cuadro al óleo, realmente bonito, fue un atole en un precioso jarro vidriado con una flor en relieve y con su cuchara de azul de peltre despostillada a un lado y su cono de piloncillo. No soy pintora, pero llevo en la sangre esa veta, ¿Y quien no? De poetas, artistas, cantantes y locos, todos tenemos un poco.

En Directo al Paladar, les dejo más de nuestras bebidas tradicionales mexicanas, pero trata de las que tumban... suavecito.

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir