Seis tips para saber si tu comida ya se echó a perder

Seis tips para saber si tu comida ya se echó a perder
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Estos últimos días el calor se ha vuelto cada vez más intenso y hasta nuestra comida está sufriendo los estragos. Especialmente si, por alguna razón, se te olvidó meter tu guiso al refrigerador. Ya sea por esto o porque tus verduras se perdieron entre el mar de tuppers y no lo habías visto hasta que decidiste ordenar un poco, aquí te compartimos **Seis tips para reconocer si tu comida se ha echado a perder y que evites enfermarte por comer algo en mal estado.

Antes de comenzar la lista, te contamos que la temperatura es una de las razones principales por las que los alimentos se echan a perder. Según un estudio elaborado en Estados Unidos por la Federal Transit Administration, la mayoría de los refrigeradores en ese país no están a la temperatura que deberían ni los usuarios conocen a qué temperatura debería estar. Lo ideal, aseguran, es mantenerla en 4 grados centigrados.

Es importante recordar que mantener a los alimentos a una temperatura baja es la mejor forma de que la comida dure más tiempo, ya que hace más lento el crecimiento de bacterias que afectan a la comida. Por el contrario, las altas temperaturas suele provocar un crecimiento rápido y exponencial, así que procura no dejar tus alimentos expuestos al calor.

Estas son las seis señales que debes de identificar para saber si tu comida ya se echó a perder

Darrien Staton Zuhm8le Hgc Unsplash

La textura es blanda o viscosa

Un signo determinante para saber que ya no es seguro consumir las verduras que dejaste en el fondo del cajón desde hace un mes es que su textura ha cambiado considerablemente: están blandas, desinfladas, arrugadas o hasta han alcanzado una textura viscosa. Esta es una clara señal para tirarlas y no mirar atrás.

El color ha cambiado

Hay veces en las que es muy fácil determinar que una fruta o verdura ya está más allá que acá cuando puedes percibir algunos cambios en sus colores. Por ejemplo, pueden comenzar a tornarse marrones o grises. Hay veces en las que basta con cortar las partes que han cambiado de color y utilizar el resto, como cuando le quitas la parte oxidada al aguacate. Pero hay veces que el color es demasiado generalizado y lo mejor es deshacerte de ellos. Ya quedará a tu consideración decidir si todavía se les puede dar una segunda oportunidad o no.

Desprenden un olor desagradable

El olfato es nuestro primer y mayor aliado para determinar si la comida ya se echó a perder. En las carnes, los pescados y el huevo, el olor se vuelve muy intenso y desagradable, y seguro que identificarás que ya no sirven a la distancia. Por su parte, los vegetales desprenden una especie de aroma avinagrado o rancio y el pan huele a todo menos a pan. Todo esto va a la basura. También pasa con los guisados de la semana: la Administración de Alimentos y Medicamentos de EU (FDA, por sus siglas en ingles), dice que si tu comida preparada ya no huele bien, es mejor que la tires.

Tienen hongo o moho

El moho es un tipo de hongo que puede provocarte enfermedades estomacales, problemas respiratorios y alergias. Si encuentras una manchita gris blanquecina o verdosa, es momento de tirar esa comida a la basura, con todo y bolsa, aquí no se vale cortar el pedazo con moho, ya que el moho puede haberse esparcido aunque no sea visible. Y si lo tenías en recipientes de vidrio o plástico duro, procura lavarlo muy bien.

Los huevos flotan

Este es un hack que te puede salvar de un mal sabor de boca por comer un huevo en mal estado. Haz la prueba sumergiendo el huevo en un recipiente con agua fría. Si el huevo está fresco y es seguro para comer, se hundirá. Si se ha echado a perder, subirá a la cima y flotará. Esto se debe a que las cáscaras de huevo son ligeramente porosas y, a medida que el huevo envejece, se produce aire dentro de la cáscara. A medida que el huevo envejece, acumulará más aire y hará que flote.

Aparecen encharcamientos

Si al hummus o el yogur que guardaste hace una semana se le comienza a formar una especie de 'charco' en la superficie y comienza a desprender un aroma relativamente agrio, lo más probable es que haya pasado a una mejor vida. Algunos yogures naturalmente tendrán un poco de líquido en la parte superior, pero si este tiene una gran cantidad de líquido, es un indicio de que se ha deteriorado y es mejor tirarlo a la basura.

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