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Luchando contra la inflamación

Luchando contra la inflamación
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Mucho se habla de los peligros y soluciones para luchar contra la inflamación en el cuerpo, pero la realidad es que es un proceso que sucede sin que nos demos cuenta, afectando tejidos, articulaciones y vasos sanguíneos. El daño se puede presentar como artritis, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y hasta Alzheimer.

Sin embargo, la inflamación tiene una razón de ser. Tiene un papel bastante importante en la forma en la que el sistema inmunológico mantiene al cuerpo sano y seguro. El objetivo es mantener la inflamación bajo control y no dejar que se desemboque.

Existen dos tipos de inflamación la aguda y la crónica. La mayoría de las personas está familiarizada con la inflamación aguda, la que asociamos con enrojecimiento, calor e hinchazón alrededor de los tejidos y las articulaciones, que por lo general sucede al cortarnos o golpearnos. Cuando el cuerpo detecta una lesión, el sistema inmune envía un ejército de células blancas para rodear y proteger el área. El proceso es el mismo cuando tenemos una infección. Cuando se ve de esta manera, la inflamación es algo bastante bueno y deseable, ya que protege el cuerpo.

No azúcar

Sin embargo la inflamación crónica es diferente. Sucede la misma reacción que en la inflamación aguda, la diferencia es que nunca se apaga. Los glóbulos blancos llegan al área del problema y terminan atacando a los tejidos y a los órganos sanos adyacentes. Por ejemplo, una persona con sobrepeso generalmente tiene más células grasas viscerales, aquellas que se acumulan en el abdomen. En este caso el sistema inmunológico ve estás células grasas como una amenaza y manda más glóbulos blancos. Cuanto más tiempo permanezca el sobrepeso, más largo será el período que el cuerpo permanezca en un estado de inflamación.

Existen muchas formas en las que puedes proteger a tu cuerpo de la inflamación. Las más importantes son consumir una dieta equilibrada y mantener un estilo de vida saludable. El exceso de peso es una causa frecuente de inflamación, y perder peso puede disminuir los niveles de inflamación. Otras medidas preventivas son evitar las enfermedades en las encías, a través de limpiezas con el dentista y una buena higiene bucal. Otro tipo de prevención es reducir los niveles de colesterol alto, así como dejar de fumar.

En relación con la dieta, reduce o elimina el consumo de azúcares simples, bebidas con jarabe de maíz de alta fructosa, y los carbohidratos refinados. La mayoría de estos alimentos pueden contribuir al aumento de peso y por lo tanto desencadenar la inflamación. Es importante añadir alimentos ricos en antioxidantes llamados polifenoles, ya que se ha demostrado que tienen propiedades anti-inflamatorias.

Omega 3

Según un estudio realizado a principios del 2016, encontró que ciertos alimentos con polifenoles lograron bajar los marcadores de inflamación en el cuerpo. Estos alimentos son las cebollas, cúrcuma, uvas rojas, té verde, frutos rojos, vegetales de hojas verdes como la espinaca, la kale y las acelgas.

También se ha demostrado que los ácidos grasos omega-3 ayudan a reducir la inflamación. Algunos alimentos que contienen omega-3 son aceite de oliva, aceite de linaza y pescados grasos como el salmón, las sardinas y la caballa. Sobretodo reducir los niveles de inflamación en el cerebro. El objetivo no es consumir una cierta cantidad por día, sino incorporar el mayor número de estos alimentos en sus comidas regulares.

Imágenes | Esther Max | Quinn Dombrowski | Health Gauge |

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