Publicidad

Haz las paces con los gérmenes

Haz las paces con los gérmenes
Sin comentarios

Muchas personas que conozco padecen de germofobia, es decir que tienen un miedo constante a la suciedad, a la contaminación y a los gérmenes. En los últimos años, se ha comprobado que no todos los microorganismos son malos, de hecho eliminarlos por completo de nuestra vida podría ser perjudicial para la salud.

Conocer el tipo de microbios que se encuentran normalmente en las personas sanas, podría ayudar a los científicos a entender el papel que juegan los cambios en estas poblaciones microbianas en el desarrollo de una enfermedad. Al momento se han identificado al menos 600 tipos de bacterias, hongos y levaduras, que viven de forma natural en nuestro cuerpo.

Estos microbios funcionan muy parecido a las células del cuerpo. Se alimentan de nutrientes, los cuáles descomponen para suministrar la energía necesaria para crecer y reproducirse. Durante el proceso, secretan moléculas que son recogidas por las células del cuerpo. Estas moléculas, pueden ser perjudiciales o beneficiosas.

Por ejemplo, Clostridium tetani es la bacteria responsable del tétanos, y secreta una toxina que actúa sobre las células nerviosas, ocasionando potentes contracciones musculares. Pero la Bifidobacterium, digiere la fibra dietética en el colón y produce ácidos grasos de cadena corta que estimulan el crecimiento de las células del sistema inmune que controlan la inflamación. Un microrganismo vaginal, Lactobacillus, se alimenta de los azúcares y produce ácido láctico, que impide que a otras bacterias responsables de las infecciones vaginales, se desarrollen.

germenes

La diversidad es la clave para tener poblaciones microbianas saludables. Una gama más amplia de microbios, significa una mayor variedad de subproductos bacterianos que las células del cuerpo pueden usar, y también deja menos territorio para que las bacterias “malas”, causen enfermedades. Es por eso que ahora se busca mantener un equilibrio saludable de gérmenes en todo el cuerpo, en lugar de eliminarlos. El problema es que es muy difícil encontrar el equilibrio adecuado.

Se sabe que las colonias varían en todo nuestro cuerpo. El tipo de microbios que viven en nuestra piel es muy diferente si analizamos nuestra frente, nuestro brazo y nuestro pie. Del mismo modo, el conjunto de bacterias que habitan nuestro sistema digestivo es diferente en la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el colon. Eso es porque el ambiente y las condiciones son diferentes en cada lugar.

Nuestra edad también es un factor variable en el tipo de microrganismos que habitan en nuestro cuerpo. Una de las posibles razones es que a medida que envejecemos, las sustancias que producen nuestras células y tejidos también cambian. Por ejemplo, la disminución en los niveles de estrógeno después de la menopausia cambia el revestimiento de la vagina, lo que hace más difícil que la Lactobacillus se adhiera, por lo que la proporción de esa bacteria disminuye considerablemente en las mujeres menopaúsicas.

Tacos

Lo que comemos también afecta el tipo de microbios, ya que la gran mayoría de los microbios del cuerpo viven en el sistema digestivo. De hecho, ellos se alimentan de lo que comemos. Ciertos tipos de bacterias prosperan con fibra vegetal, mientras que otros prosperan con azúcares, por lo que cambiar nuestra dieta pueden tener un gran impacto en nuestra mezcla microbiana.

Otro factor que afecta a nuestros microrganismos, es el lugar donde vivimos. Los microbios están en todas partes, y se intercambian entre personas, animales y plantas. La gente que vive en zonas rurales tiene una mezcla diferente de microbios, comparado con los habitantes de las ciudades. Por eso es común que los turistas sufran de diarrea del viajero, mientras que los residentes locales pueden comer la misma comida sin presentar consecuencias. Por eso es difícil definir una colonia de microbios “normal”, porque lo que es saludable en una parte del mundo puede ser radicalmente diferente en otra parte.

Probioticos

Hay una creciente evidencia de que los probióticos pueden ayudar a tratar diversas condiciones al restablecer el equilibrio microbiano. Por ejemplo, los pacientes que padecen el síndrome del intestino irritable, se ha detectado que el Bifidobacterium, pero no Lactobacillus, puede ayudar a reducir la hinchazón, calambres, diarrea, y otros síntomas. También se ha visto que en la diarrea causada por antibióticos, los probióticos que contienen Saccharomyces boulardii, Lactobacillus y Bifidobacterium, pueden prevenir o minimizar la diarrea.

Así que no te vuelvas histérico con los gérmenes, no son tan malos como parecen.

Imágenes | Arlington County | Mike Mozart | evan p. cordes | Post Memes |

En Vitónica México | ¿Te sabes lavar las manos correctamente?
En Vitónica México | Estudios encuentran que los probióticos pueden reducir los síntomas del autismo

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios