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La "carne" que no es carne puede ser más sana, pero contiene altos índices de grasa saturada

La "carne" que no es carne puede ser más sana, pero contiene altos índices de grasa saturada
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A últimas fechas se ha hablado mucho de los beneficios de comer “carne” que no es carne y está elaborada a partir de compuestos vegetales que se le asemejan en sabor y hasta textura. No obstante, expertos aseguran que esta alternativa para las personas que prefieren llevar dietas libres de animales podría no ser tan saludable como muchos creen.

¿Qué podría volver insana a esta alternativa “sin carne?

La principal razón que aducen para esto son las grasas saturadas presentes en dichos productos. Julieanna Hever, una dietista estadounidense especializada en consumo de vegetales y autora del libro Nutrición basada en plantas, asegura que a su consultorio cada vez llegan más personas que siguen dietas veganas y reportan niveles altos de colesterol.

Una razón detrás de ello son sus consumos considerables de carnes como las de los patties de las marcas Beyond Meat e Impossible Burger, que son dos empresas gigantes en Norteamérica que cada vez ganan más espacios en supermercados y hasta cadenas de comida rápida.

De acuerdo con Hever, una Impossible Burger contiene el 40% de la ingesta diaria recomendada de grasas saturadas, mientras que la versión competidora de Beyond Burger es apenas un poco mejor: aporta el 30%. Las consecuencias para la salud de las grasas saturadas pueden cambiar dependiendo de la fuente de las grasas. Se tiene estimado que una mayor ingesta de grasas de origen vegetal va aparejada a un riesgo 16% menor de morir por cualquier causa, mientras que las personas con una ingesta más alta de grasas de origen animal tienen un riesgo 21% más alto.

La especialista asegura que el problema no tiene que ver directamente con los datos nutrimentales señalados en los empaques de estos alimentos, ni siquiera en la forma en que puedan traducirlos. La verdadera complicación son los contextos de consumo.

Por ejemplo, en un lugar de comida rápida siempre será mejor para la salud preferir una opción con “carne” que no es carne; no obstante, si de verdad se quiere comer saludable lo óptimo es consumir vegetales frescos, sin refinamientos ni procesos que alteren su estructura nutricional de origen.

¿Cuáles son sus verdaderos beneficios?

El principal, de acuerdo con Sharon Palmer, otra nutricionista que ha seguido de cerca esta carrera alterna a los cárnicos, es que éstos productos de imitación que se hacen con fuentes vegetales inculcan en la gente el hábito de alejarse de las carnes rojas, de las que que ya está comprobado que su consumo está relacionado con riesgos palpables para la salud.

A esto hay que sumar el aspecto ecológico y de sostenibilidad que representan estas “carnes”. Al no ser partícipes del ciclo de pastoreo ayudan a reducir el dispendio de agua, las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, la esterilización de los campos y hasta la disponibilidad de éstos para ser cultivados posteriormente.

Por lo tanto, la alternativa a esto podría ser la moderación y la correcta información sobre lo que nos llevamos a la boca. Preferir comer alimentos propensos a contener altos niveles de grasas naturales no está del todo mal. Sólo hay que saber dosificar y ser conscientes de que igualmente hay otras opciones igual de deliciosas y más sanas de cuidar nuestra alimentación.

Fuente: CNBC

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