Ubicado en la Sierra Norte, se encuentra un Pueblo Mágico que tiene un irresistible pan de queso artesanal, hermosos paisajes y cascadas, perfecto para un viaje de ida y vuelta cerca de CDMX.
Si estás buscando darte una escapada con comida rica y poder desconectarte, date una vuelta por este lugar que no se encuentra en Morelos ni Hidalgo, pero que te hará disfrutar al máximo con tus seres queridos.
Cuál es el Pueblo Mágico famoso por su pan de queso artesanal, cascadas y paisajes naturales
Zacatlán, deriva de los vocablos en náhuatl, zácatl (zacate) y tlan (sufijo de lugar) que significan “lugar donde abundan los zacates”, pero se trata de un lugar mejor conocido como Zacatlán de las Manzanas, ya que aquí también se cultivan estos frutos.
Tras la llegada de los españoles se impulsó el cultivo de la manzana, que para el siglo XVII ya se había convertido en la principal actividad agrícola de la región. Hoy en día, este lugar destaca como uno de los mayores productores del fruto y, además, elabora cada año alrededor de 320 mil botellas de sidra en distintas variedades: rosada, gasificada, dulce, natural, así como de pera y durazno.
Si haces una visita durante el día, vas a poder recorrer el Centro Histórico, donde se encuentra un reloj monumental, uno de los atractivos principales, pues aquí también se encuentra una fábrica de relojes fundada en 1918 y que engalanó con sus piezas las iglesias, torres y plazas de diversos lugares de México y del mundo y, que hoy es sede del Museo de Relojes y Autómatas “Alberto Olvera Hernández”.
Este municipio, considerado como Pueblo Mágico desde 2011, es el segundo más visitado de Puebla y otros atractivos son: el MUZA: museo de fotografía; Museo Regional de Claustro Cultural, Museo del Vino, Museo de Armas Trejo y La Casa de Vitromuralista.
Este destino se encuentra a una altura de 2 mil metros y cuenta con un clima de montaña y húmedo, donde se entremezcla la niebla y el frío, pero que suele al alcanzar una temperatura promedio de 14º C.
Muy cerca del centro de Zacatlán se encuentra la barranca de Los Jilgueros, un mirador natural que regala algunas de las vistas más espectaculares de la Sierra. La experiencia se vuelve aún más impresionante al poder admirarla desde un puente de cristal. Para quienes buscan un toque extra de aventura, el Valle de Piedras Encimadas es imperdible, con formaciones rocosas esculpidas por la naturaleza a lo largo de cientos de años.
Asimismo, cuenta con más atractivos listos para visitar este primer puente del año:
- Cascada de San Pedro
- Cascada Tulimán
- Ex Convento Templo Franciscano
- Mercado Revolución
- Mural Paseo de la Barranca
- Museo de Relojería y Autómatas Alberto Olvera
- Palacio Municipal
- Panadería Vázquez
- Plaza de Armas
- Parroquia de San Pedro y San Pablo
- Reloj Floral
- Reloj de Piso con Fases Lunares
- Sidrera de San Rafael
- Valle de Piedras Encimadas
Foto de Enrique Cortes en Pexels
Qué comer en Zacatlán de las manzanas
Si eres amante de los sabores dulces, este destino es un verdadero paraíso. Encontrarás una amplia variedad de dulces tradicionales, como frutas cubiertas de naranja, higo, calabaza y tejocote, además de conservas artesanales de pera, manzana, ciruela, chabacano, mora azul y camote.
La cocina local ofrece sabores caseros y reconfortantes como chalupas, chicharrón en salsa verde, huevo con chile, tamales, tlacoyos, además de crepas de miel, así como las galletas elaboradas con miel y melaza.
El café de grano cultivado en la región se ha convertido en uno de los productos más apreciados de Zacatlán. En distintos locales es posible observar el proceso de tostado y molido, y llevar a casa café recién preparado para prolongar la experiencia.
A esta oferta se suman sus reconocidas sidras, vinos y licores artesanales. Destacan los vinos de frutas como manzana, huiquiño, durazno y membrillo, así como las cremas de licor de café, coco y amaretto, que consolidan la fama de este Pueblo Mágico entre los amantes de las bebidas tradicionales.
Aquí también es imperdible probar su tradicional pan relleno de queso y requesón, tan emblemático que incluso cuenta con su propio Festival del Pan de Queso y es especialmente tradicional durante la temporada de Día de Muertos.
Esta delicia fue declarada como Patrimonio Cultural Intangible, debido a los procesos artesanales, además, de ser considerada como una expresión culinaria única que ha sido preservada por generaciones de panaderas y panaderos desde 1910.
Foto: X @Puebla
En cuanto a la artesanía, destacan los bordados, la madera tallada y la talabartería. A estas expresiones se suma la panadería tradicional, donde el pan de queso y las acolchonadas se convierten en delicias ideales para disfrutar en el lugar o llevar a casa.
En Directo al Paladar México también puedes leer | Siente que tocas el cielo en el mirador de cristal de Zacatlán de las Manzanas: una aventura para admirar la belleza de Puebla
Ver 0 comentarios