Si buscas un platillo reconfortante, lleno de sabor y tradición, el caldo tlalpeño con pollo, garbanzos, zanahoria y chayote es la opción perfecta. Ideal para días nublados, comidas familiares o cenas ligeras, esta receta combina ingredientes sencillos con un toque picante que conquista a cualquiera.
Además de ser delicioso, este caldo es nutritivo y muy rendidor, perfecto para consentir a tu familia sin complicaciones en la cocina.
Guarniciones para acompañar tu caldo tlalpeño
Aguacate: su cremosidad le da un toque fresco a cada cucharada.
Limón: exprime un poco para realzar todos los sabores.
Queso fresco: desmoronado o en cubos, aporta un toque salado y suave.
Arroz blanco: aumenta la sensación de saciedad y combina de maravilla.
Tortillas de maíz: calentitas para hacer taquitos con el pollo y las verduras.
Totopos: para dar un toque crujiente.
Bolillo: perfecto para mojar en el caldo.
Cilantro y cebolla picados: aportan frescura y un contraste delicioso.
En una olla grande, coloca el agua y el pollo. Agrega los garbanzos, sal y la cebolla. Cocina por 25 minutos.
Hierve los chiles guajillos y de árbol en agua hasta que se suavicen. Licúalos con ajo y un poco del agua de cocción.
Cuela la salsa y sofríela en aceite caliente para intensificar su sabor.
Pela y corta la papa, zanahoria y chayote en trozos medianos.
Agrega la salsa al caldo, ajusta la sazón con consomé o sal, añade las verduras y el epazote. Cocina 10-15 minutos más.
Sirve caliente con tu guarnición favorita.
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