Típico que llegas a una fondita y te reciben con pan, tostadas o totopos y un platito de frijoles. Un manjar muy mexicano que, muchas veces, te terminas antes de que siquiera te pidan la orden. Pero, por más que lo intentas, no logras descubrir cuál es el secreto de ese sazón tan especial. Hoy te contamos cómo prepararlos en casa con los ingredientes que hacen la diferencia: manteca de cerdo, dos tipos de cebolla y una buena elección de frijoles.
La creadora de contenido Erandi Carolina compartió sus secretos para conseguir unos frijoles con ese sabor casero que recuerda al de las fonditas. Aunque la preparación lleva su tiempo, el resultado vale la pena: puedes servirlos como acompañamiento de guisados de carne o pollo, disfrutarlos en unos molletes para el desayuno o ponerlos al centro de la mesa para botanear con tostadas y totopos.
Uno de los puntos clave de esta receta es utilizar frijoles peruanos, como recomienda la creadora, y combinarlos con cebolla blanca, cebolla morada y chile verde. La manteca de cerdo también aporta sabor y ayuda a sofreír los ingredientes. Toma nota del procedimiento para prepararlos en casa.
- Sofríe las cebollas y el chile. En una sartén o cazuela, agrega un poco de manteca de cerdo. Cuando se derrita, incorpora la cebolla blanca y la morada, cortadas en trozos, junto con el chile verde picado. Cocina a fuego bajo hasta que las cebollas estén suaves y ligeramente doradas.
- Añade los frijoles. Incorpora los frijoles peruanos previamente limpios y cocidos. Mezcla con una cuchara de madera para que se integren con la manteca, las cebollas y el chile. Si están demasiado secos, agrega un poco de su caldo de cocción.
- Machácalos hasta conseguir la textura deseada. Con un machacador o una cuchara resistente, aplasta los frijoles directamente en la cazuela. También puedes utilizar una licuadora de inmersión si prefieres una consistencia más uniforme, aunque dejar algunos trocitos les dará una textura más casera.
- Incorpora el queso. Cuando los frijoles tengan una consistencia espesa y cremosa, agrega el queso desmoronado o rallado. Mezcla para que se integre. Considera que el Cotija y otros quesos salados pueden aportar bastante sodio, así que prueba antes de añadir sal.
- Dales el toque final. Incorpora los chiles en vinagre al gusto y mezcla suavemente. Si quieres una preparación más cremosa, añade un poco más de caldo de frijoles.
- Cocina a fuego bajo. Deja que los ingredientes se integren durante unos minutos, moviendo de vez en cuando para evitar que los frijoles se peguen o se quemen. Sirve calientes, acompañados de tostadas, totopos o el guisado de tu preferencia.
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