El atole es una de esas bebidas tradicionales que se antojan cuando baja la temperatura y mejor si se acompaña con pan dulce recién hecho. Esta versión combina el sabor intenso del café soluble con la textura de las nueces, el dulzor del piloncillo y el toque de chocolate, una mezcla perfecta para disfrutar durante el desayuno o en una tarde fresca de otoño.
La receta lleva leche, masa de maíz y una raja de canela para conseguir una consistencia espesa y un aroma delicioso. Además, las nueces aportan un sabor tostado que combina muy bien con el café y el chocolate, creando una bebida reconfortante para compartir con la familia.
Lo mejor es que puedes prepararla con ingredientes fáciles de conseguir y ajustar el dulzor a tu gusto. Sirve este atole de café con nuez bien caliente, acompañado de conchas, un bolillo o pan de muerto, para disfrutar una combinación casera llena de sabor.
- Coloca la taza de nueces en la licuadora con una taza de leche y procesa hasta obtener una mezcla lo más fina posible. Si prefieres una textura más tersa, puedes colarla.
- Coloca la masa en un recipiente y agrega un poco de agua fría. Mezcla hasta que no tenga grumos y reserva.
- Vierte los 2 litros de leche en una olla grande, añade la raja de canela y el piloncillo. Calienta a fuego medio, moviendo ocasionalmente hasta que el piloncillo se disuelva.
- Agrega las dos tabletas de chocolate y el café soluble. Remueve constantemente hasta que el chocolate se derrita y todos los ingredientes estén integrados.
- Vierte la mezcla de nueces en la olla y remueve para distribuirla uniformemente. Cocina a fuego bajo durante unos minutos para que los sabores se mezclen.
- Agrega poco a poco la masa de maíz disuelta, mientras mueves constantemente con una cuchara de madera o un batidor de globo. Cocina a fuego bajo durante 10 a 15 minutos, hasta que la bebida espese y tenga una consistencia cremosa.
- Vierte la leche evaporada y mezcla bien. Cocina unos minutos más sin dejar que hierva intensamente para evitar que la leche se pegue al fondo.
- Si el atole queda demasiado espeso, agrega un poco de agua caliente o leche hasta conseguir la textura deseada. Retira la raja de canela y sirve inmediatamente en tazas.
Consejos para que el atole de café con nuez quede cremosito
Este atole de café con nuez, chocolate y piloncillo es una alternativa deliciosa al champurrado tradicional. Su sabor combina lo tostado de las nueces, el aroma del café y la dulzura del chocolate en una bebida ideal para acompañar cualquier desayuno o cena:
- Tuesta ligeramente las nueces: puedes calentarlas unos minutos en un sartén seco antes de licuarlas para intensificar su aroma.
- Evita los grumos: disuelve muy bien la masa de maíz en agua fría antes de incorporarla a la olla y agrégala poco a poco.
- Controla el dulzor: el chocolate de mesa y el piloncillo aportan azúcar, así que comienza con un cono pequeño de piloncillo y añade más si lo consideras necesario.
- No dejes de mover: una vez que agregues la masa, remueve constantemente para evitar que el atole se pegue o forme grumos.
- Ajusta el sabor del café: una cucharada de café soluble aporta un sabor moderado; puedes agregar un poco más si prefieres una bebida con notas de café más intensas.
- Sírvelo recién hecho: al enfriarse, el atole se espesa. Si necesitas recalentarlo, hazlo a fuego bajo y añade un poco de leche mientras mezclas.
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