A veces uno solo necesita consentirse y darse un gusto… y qué mejor que hacerlo desde la cocina. Este cheesecake de arándanos, que se prepara con solo cuatro ingredientes, es perfecto para esos días. El truco para que quede cremoso, suave y muy rico está en usar yogur griego.
A diferencia de otros pasteles, este cheesecake es ideal para quitarte el antojo sin tanto remordimiento. Lleva ingredientes sencillos y relativamente saludables y, al prepararlo en casa, sabes exactamente qué estás comiendo. Sin más, vamos con la receta con la que puedes consentir a tu familia, a tu pareja, a tus amigos… o incluso llevarla a la tamaliza del Día de la Candelaria o como postre para San Valentín.
Precalienta el horno a 180 °C. Si lo harás en airfryer o microondas, salta este paso.
Coloca en la licuadora o procesador el yogur griego, los huevos y el plátano. Tritura hasta obtener una mezcla suave y sin grumos.
Agrega los arándanos y mezcla de forma envolvente, para que no se rompan del todo.
Vierte la preparación en un molde ligeramente engrasado.
Cocina según el método que prefieras:
Horno: 50 minutos a 180 °C.
Airfryer: 40 minutos a 170 °C.
Microondas: 10 minutos a potencia máxima.
Deja reposar unos minutos antes de desmoldar y, si puedes, refrigera al menos una hora para que tome mejor consistencia.
El resultado es un cheesecake cremoso, ligero y perfecto para quitar el antojo, sin complicarte y sin una lista interminable de ingredientes
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