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La efectividad de una dieta podría depender de lo que digan tus genes

La efectividad de una dieta podría depender de lo que digan tus genes
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La dieta perfecta no existe por una sencilla razón: la última palabra de cuán efectivas pueden ser la tienen nuestros genes. A eso se debe que no todos respondan de la misma forma a patrones alimentarios similares. Así que si llegaste a sentir frustración porque tu régimen alimenticio no llegó a buen término, aquí podrías encontrar una respuesta.

Científicos investigadores del Texas A & M College of Medicine y el College of Veterinary Medicine & Biomedical Sciences, de Estados Unidos, experimentaron con ratones, buscaron paralelismos con los seres humanos y los encontraron.

Lo que hicieron fue alimentarlos bajo esquemas estándar en varias partes del mundo. Dividieron a los roedores en cuatro grupos. A uno de ellos le dieron una dieta americana, elevada en grasas y carbohidratos refinados; a otros, la mediterránea, en la que se incluyó trigo y vino tinto; también hubo una dieta japonesa, con arroz y té verde, y una estilo Atkins, alta en proteínas y baja en carbohidratos.

Los resultados fueron muy variables. Por una parte, aunque la dieta japonesa se considera más saludable que otras, uno de los grupos de ratones resultó con hígado graso. Las otras tres dietas fueron bien toleradas por los mismos animales. La dieta Atkins fue bien tolerada por dos grupos de ratones, mientras que los otros dos grupos sufrieron de obesidad, daño hepático y aumento de colesterol. Otro de los grupos de ratones perdió peso, pero su nivel de grasa corporal total aumentó.

La dieta mediterránea fue bien aceptada por algunos ratones, mientras que otros ganaron peso. Y la dieta americana fue mal tolerada por la mayoría de la muestra de animales. Los científicos llegaron a la conclusión de que lo mismo ocurre con las personas.

A pesar de que se sometan y cumplan con los requerimientos de una u otra forma de alimentación, tendrán predisposiciones genéticas que pueden proceder de muchas generaciones antes. Por eso es común que conozcamos gente que sin esforzarse demasiado procesa fácilmente las grasas, los azúcares, las proteínas. En el polo contrario encontramos a quienes, por más que se disciplinen y combinen incluso su dieta con actividad física, simplemente no pueden obtener los mismos resultados.

Para cualquier caso, siempre será mejor acudir a un dietista profesional para que te sugiera qué es lo que más te conviene, dependiendo de tu historial genético y muchos más factores que pueden afectar el proceso.

Debido al cada vez mayor número de investigaciones que se hacen al respecto, una ciencia llamada nutrigenómica cobra cada vez más fuerza. Ella estudia a nivel molecular los componentes de la dieta que contribuyen a la salud, dependiendo de la constitución genética individual.De hecho, los investigadores del Texas A & M College of Medicine y el College of Veterinary Medicine & Biomedical Sciences tienen como proyecto de futuro el desarrollo de una prueba genética que pueda decirle a cada individuo qué dieta tolerará mejor con base en base la información que aporten sus cromosomas.

Fuentes: El Español | Independent.

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