Cuando hablamos de chilaquiles, la discusión casi siempre gira en torno a los de siempre: ¿rojos o verdes?, ¿con pollo o huevo?, ¿crujientes o bien remojados? Pero en Tepoztlán encontramos una versión que rompe por completo con la tradición y que, aunque suene extraña al principio, conquista desde el primer bocado: unos chilaquiles de chocolate.
Este platillo único y original lo probamos en La Veladora, el restaurante del hotel Casa Fernanda, donde la chef Anel Hernández decidió reinterpretar uno de los desayunos más emblemáticos de México y convertirlo en un postre digno de compartir y repetir mil veces.
Puede sonar inusual, pero... en México es común encontrar postres que lleven tortilla, como los buñuelos, las tortillas de harina con mantequilla y azúcar o las tortillas de maíz recién hechas acompañadas con chocolate de mesa. Aquí hay de todo y para todos.
Estos chilaquiles los puedes comer como desayuno para consentirte el fin de semana o como postre después de la comida.
Eso sí, hay un detalle que marca toda la diferencia: el chocolate. En La Veladora utilizan chocolate con un porcentaje alto de cacao, lo que ayuda a equilibrar el dulzor del platillo. Si en casa utilizas chocolate semiamargo o con entre 60 y 70 % de cacao, conseguirás un sabor mucho más intenso y menos empalagoso.
Otro truco que aprendimos es terminar el plato con frambuesas frescas, pues su ligera acidez contrasta con el chocolate y el helado de vainilla, haciendo que cada cucharada resulte mucho más equilibrada.
Cristina Díaz
- Corta las tortillas de harina en triángulos o tiras, como si fueras a preparar chilaquiles tradicionales.
- Fríelas o hornéalas hasta que queden doradas y crujientes. Déjalas escurrir si las freíste.
- Derrite el chocolate a baño María o en intervalos cortos dentro del microondas para evitar que se queme.
- Baña los triángulos de tortilla (o tiras) con el chocolate derretido y mezcla con cuidado para cubrirlos por completo.
- Sirve inmediatamente, agrega una bola de helado de vainilla y termina con frambuesas frescas.
Y recuerda que no todos los días puedes comer un desayuno o postre así de rico. Estos chilaquiles de chocolate lo consiguen con muy pocos ingredientes y demuestran que todavía queda mucho por descubrir en las cocinas mexicanas.
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