La horchata es una de esas aguas frescas que nunca faltan en una comida mexicana, pero también puede convertirse en una bebida todavía más especial cuando se combina con fruta de temporada. Si buscas una opción cremosa, dulce y diferente para acompañar tus platillos, esta agua de horchata con avena y fresa es una gran alternativa.
La avena ayuda a darle cuerpo y una textura más cremosa, mientras que las fresas aportan un toque fruta, además de un bonito color. Lo mejor es que no necesitas demasiados ingredientes ni pasar muchas horas en la cocina para prepararla.
Esta receta rinde bastante, por lo que es perfecta para compartir durante una comida familiar, una reunión con amigos o incluso para acompañar los antojitos de la Noche Mexicana. Toma nota y prepara una jarra bien fría.
- Coloca la avena en la licuadora junto con 2 tazas de agua y licua durante unos minutos hasta conseguir una mezcla lo más fina posible.
- Lava y desinfecta las fresas. Retírales el tallo y colócalas en la licuadora con una taza de agua. Licua hasta obtener una mezcla uniforme.
- Vierte la mezcla de avena en una jarra grande y agrega el licuado de fresa. Incorpora la leche evaporada, la leche condensada, la canela y la vainilla.
- Mezcla muy bien hasta integrar todos los ingredientes.
- Añade el resto del agua poco a poco mientras se mezcla. Prueba y ajusta el dulzor a tu gusto; si prefieres una bebida menos dulce, puedes reducir la cantidad de leche condensada.
- Si la horchata tiene demasiados residuos de avena o fresa, cuela antes de servir para conseguir una textura más tersa.
- Agrega hielo al gusto y refrigera durante al menos 30 minutos para que la bebida esté bien fría.
- Sirve en vasos y decorar con una fresa o una pizca de canela.
Consejos para preparar la mejor agua de horchata con avena y fresa
Si eres fan del agua de horchata de La Michoacana, a continuación, te revelamos algunos consejos para que quede deliciosa:
- Utilizar fresas maduras: aportarán más sabor y dulzor natural a la bebida.
- Lavar y desinfectar correctamente las fresas: hazlo antes de incorporarlas a la receta.
- No exceder la cantidad de avena: demasiada puede hacer que la horchata quede excesivamente espesa.
- Ajustar el azúcar al final: la leche condensada ya aporta bastante dulzor, así que prueba la bebida antes de agregar cualquier endulzante adicional.
- Servir bien fría: el reposo en refrigeración ayuda a que los sabores se integren.
- Agitar antes de servir: la avena puede asentarse en el fondo de la jarra después de un rato, así que mezcla nuevamente antes de servir.
¿Se puede preparar con anticipación?
Sí. Puedes preparar esta horchata unas horas antes de servirla y mantenerla refrigerada en una jarra con tapa. Antes de llevarla a la mesa, mezcla nuevamente para distribuir la avena y la fruta.
Lo ideal es consumirla el mismo día para disfrutar mejor el sabor y la frescura de las fresas.
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