No hay nada mejor que regalar cosas hechas por ti mismo, si este Día de San Valentín no sabes cómo consentir a tus seres queridos, te revelamos cómo hacer galletas con chispas de chocolate con la receta y consejos del chef José Ramón Castillo para regalar o vender este 14 de febrero.
Ya sea para emprender por esta fecha o siemplemente como un detalle, estas galletas se convertirán en la nueva obsesión de tu familia, amigos o pareja.
Consejos para hacer las mejores galletas con chispas de chocolate
A continuación, te compartimos los consejos clave para lograr unas galletas con chispas de chocolate perfectas, es decir, crujientes por fuera y suaves por dentro:
1. Usa mantequilla a temperatura correcta: Debe estar suave, pero no derretida. Si está demasiado caliente, la masa se expandirá de más en el horno y las galletas quedarán planas.
2. No sobrebatas la masa: Cuando agregues la harina, mezcla solo hasta integrar. Batir en exceso desarrolla el gluten y puede volverlas duras en lugar de tiernas.
3. Refrigera la masa: Déjala reposar mínimo 1 hora (idealmente de 12 a 24 horas). Esto intensifica el sabor y ayuda a que las galletas mantengan mejor su forma al hornearse.
4. Combina azúcares: Usar azúcar blanca y azúcar morena da mejor textura: más azúcar morena igual a galletas más suaves y húmedas o bien, más azúcar blanca igual a galletas más crujientes.
5. Usa chocolate de buena calidad: Puedes mezclar chispas con trozos de chocolate semi amargo (50–70% cacao) para lograr bolsitas de chocolate derretido más intensas.
6. Pesa los ingredientes: Especialmente la harina. Demasiada harina las hará secas; poca, muy planas. Si puedes, usa báscula.
7. Controla el horneado: Hornea a 175–180 °C y retíralas cuando los bordes estén dorados pero el centro aún se vea ligeramente suave. Terminan de cocerse con el calor residual.
8. Golpe secreto de panadería: Al salir del horno, golpea suavemente la charola contra la mesa para que el centro se asiente y quede esa textura arrugada clásica.
9. Sal en escamas al final: Una pizca de sal gruesa encima antes o justo después de hornear realza el sabor del chocolate y equilibra el dulzor.
10. Déjalas enfriar en rejilla: Si las dejas en la charola caliente, seguirán cocinándose y pueden secarse.
- Bate la mantequilla con los azúcares durante un minuto a velocidad media, hasta obtener una mezcla cremosa. Detén la batidora y, con ayuda de una espátula, raspa las paredes del bowl para integrar bien todos los ingredientes.
- Incorpora el polvo para hornear, mezcla nuevamente y vuelve a limpiar los bordes.
- Añade la sal, bate para integrar y repite el proceso con la espátula. Agrega la vainilla, mezcla ligeramente y limpia otra vez el bowl.
- Con la batidora a velocidad media, incorpora los huevos uno a uno, asegurándote de que cada pieza quede bien integrada antes de añadir la siguiente; detén y raspa el bowl si es necesario. Después, añade la harina previamente cernida junto con el chocolate y mezcla hasta que la masa esté homogénea, sin sobrebatir.
- Forma porciones de aproximadamente 80 gramos, colócalas en una charola o recipiente y refrigera durante una hora y media para que la masa tome consistencia. Distribuye seis porciones por charola, dejando suficiente espacio entre cada una para evitar que se peguen al hornearse.
Hornea en un horno precalentado a 180 °C durante 15 minutos. Una vez listas, retíralas y déjalas enfriar sobre una rejilla hasta que alcancen temperatura ambiente antes de disfrutarlas.
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