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El cambio climático podría acabar con la cerveza

El cambio climático podría acabar con la cerveza
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El 8 de octubre del 2018, el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de las Naciones Unidas, publicó un informe sobre los impactos futuros del cambio climático. Si en doce años el mundo no hace cambios drásticos e inmediatos, cientos de millones de personas pueden estar en peligro por sequía, inundaciones, calor extremo y pobreza. Pero según un nuevo estudio, el cambio climático también podría acabar con la cerveza.

¿Por qué la cerveza es vulnerable al calentamiento global? Porque su principal ingrediente es la cebada, un grano bastante sensible a la sequía y al calor extremo. Los investigadores decidieron analizar modelos matemáticos, en diferentes circunstancias, del clima, cultivos y economía, para ver como variaciones en el cultivo de la cebada podría afectar la disponibilidad y los precios de la cerveza en el futuro.

En caso de un cambio climático severo, los cultivos de cebada podrían reducirse hasta un 17 por ciento. Esto ocasionaría que los precios de la cerveza se duplicaran, y el consumo mundial de cerveza disminuiría en un 16 por ciento. En el caso de que se logren hacer grandes reducciones en la emisión de combustible fósil y dióxido de carbono, el impacto en la cerveza seguirá presente. El estudio encontró que, en cambios climáticos menos drásticos, los rendimientos de la cebada todavía podrían caer un tres por ciento. Lo que ocasionaría una caída del cuatro por ciento en el consumo global de cerveza, y un aumento del 15 por ciento en el precio.

Cebada

De toda la producción mundial de cebada, sólo se utiliza el 17 por ciento para elaborar cerveza; el resto es para la alimentación del ganado. Pero si el cultivo de cebada disminuye, lo más probable es que se destine una mayor proporción al ganado, aumentando la escasez de cerveza. Algo que vale la pena recalcar es que el cambio climático afectara de forma diferente los cultivos de cebada de un país a otro. Por ejemplo, en Australia y Estados Unidos se podría facilitar el cultivo de cebada en algunas regiones, mientras que, en las áreas tropicales de América Central, América del Sur, África Central y China, es donde se prevén mayores pérdidas.

Los precios de la cerveza fluctuaran dependiendo de la región. Por ejemplo, en Irlanda, un país pequeño con un consumo de cerveza per cápita bastante alto, los precios podrían subir hasta un 338 por ciento por botella. Esto ocasionaría una disminución del 75 por ciento del consumo per cápita sólo en Irlanda. Esta región, al igual que Polonia, Bélgica y la República Checa, se ven muy afectadas porque consumen mucha cerveza, pero importan la mayor parte de cebada para su elaboración. En Estados Unidos se prevé una reducción del 20 por ciento en el consumo de cerveza, con un incremento del 50 por ciento en el costo de una botella de cerveza.

cerveza

El uso de otros granos, como el trigo, para elaborar cerveza es poco probable ya que los científicos creen que todos los cultivos sufrirán bajo condiciones climáticas extremas. También es cierto que el sabor de la cerveza podría verse afectado con el cambio climático. El lúpulo tiene un sabor característico de acuerdo a las características climáticas de la región donde fue cultivado. A diferencia de muchos otros cultivos alimentarios, la cebada cultivada para cerveza debe de cumplir con parámetros de calidad muy específicos. La cebada malteada es lo que le da a la cerveza mucho de su sabor, pero si hace demasiado calor o no hay suficiente agua durante las etapas de crecimiento críticas, no se puede extraer la malta.

Los investigadores saben que el precio y la disponibilidad de la cerveza no es lo más preocupante del cambio climático, pero saben que es una bebida apreciada por millones de personas en todo el mundo. Además, creen que la escasez de esta bebida podría ocasionar inestabilidad social, como sucedió durante el período de Prohibición en los Estados Unidos. Al no poder beber cerveza, y consumir otros productos como chocolate, café, té o cigarros, es posible que más personas se preocupen por el impacto del cambio climático.

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