Hay quien pasa los huevos a organizadores y quien los mete directo al refri (no siempre es lo mejor), pero muchísimas personas los dejan en su caja de cartón, tal cual llegan del súper. Si ese es tu caso, ojo: el cocinero Carlos Gómez comparte tres formas simples —y útiles— para comprobar que siguen frescos y son seguros para comer.
3 claves para saber si tus huevos están en buen estado
Carlos, quien tiene más de 800 mil seguidores en Instagram y es muy popular por sus tips de cocina práctica, insiste en algo básico: aprovechar mejor los alimentos también pasa por saber reconocer su estado. Y con los huevos, hay señales claras.
1. Revisa la fecha, pero con criterio
Sí, suena obvio, pero tiene truco. Si la fecha de consumo preferente es lejana, tienes margen. Si está próxima, conviene aplicar las otras pruebas antes de usarlos.
Dato útil: los huevos frescos, bien refrigerados, pueden mantenerse en buen estado varias semanas después de la puesta, pero siempre dentro de los rangos recomendados por etiquetado.
2. El “truco de la abuela” para detectar si están rotos
Cuando compras huevos en caja, no siempre ves si alguno se quebró. Para evitar abrir todo el empaque, prueba esto:
- Gira suavemente cada huevo en su lugar.
- Si notas que alguno no se mueve con normalidad o “se queda pegado”, puede estar roto.
En ese caso, no lo manipules más y repórtalo en tienda.
3. La prueba del agua (sí funciona)
Los huevos tienen una pequeña cámara de aire en la base. Con el tiempo, esa cámara crece y el huevo se vuelve más ligero. Por eso:
- Se hunde y queda horizontal: está fresco.
- Se inclina o se pone de pie: ya no está tan fresco, consúmelo pronto.
- Flota: mejor no lo uses.
Importante: haz esta prueba solo cuando vayas a cocinar el huevo. Mojarlo puede afectar su protección natural (la cutícula) y facilitar la entrada de bacterias.
Errores comunes que hacen que los huevos se echen a perder antes
- Entrarlos y sacarlos del refri constantemente
Los cambios de temperatura favorecen la condensación y deterioran su protección natural. - Lavarlos antes de guardarlos
No es recomendable. La cáscara tiene una barrera protectora que se elimina al lavarlos. Si necesitas limpiarlos, hazlo justo antes de cocinarlos.
¿Y los huevos de rancho o de granja?
Aquí hay que poner más atención. Al no pasar por procesos industriales de limpieza y clasificación, su manejo depende mucho del entorno:
- Si provienen de un lugar limpio y controlado, son una excelente opción.
- Si no tienes certeza de su manejo higiénico, mejor extremar precauciones y cocinarlos bien.
Un último tip que sí hace diferencia
Guardar los huevos en su caja original dentro del refrigerador ayuda a protegerlos de olores y cambios de temperatura. Además, mantiene visible la fecha de consumo preferente.
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