De las sensaciones más feas de la vida es morder un tamal seco, sin pollo ni salsa. Para que esto no te pase la próxima tamaliza -sobre todo si tú los vas a preparar-, te vamos a dar la clave y la medida exacta que necesitas preparar de salsa verde para que tus tamales queden bien sazonados y con gran sabor.
Si estás por preparar un kilo de tamales verdes (ya sea de pollo, cerdo o solo de masa), aquí te contamos cuánta salsa necesitas exactamente para que queden en su punto, sin exagerar y sin quedarte corto.
La cantidad exacta de salsa verde para un kilo de tamales
Para un kilo de masa para tamales, la proporción ideal es entre 750 ml y 1 litro de salsa verde, dependiendo de qué tan jugosos los quieras y de la consistencia de tu salsa.
Si tu salsa es espesa, apunta más hacia el litro.
Si es ligera pero bien molida, con 750 ml puede ser suficiente.
La idea es que la masa quede suave, húmeda y fácil de untar, no líquida, pero tampoco dura. Piensa en una textura cremosa que se mezcle bien con la manteca y el caldo.
Recuerda que la masa de tamal absorbe líquido durante la cocción al vapor, así que si te quedas corto con la salsa, el resultado será un tamal seco y opaco. En cambio, cuando la proporción es correcta, la masa se hidrata sin perder estructura y el sabor se distribuye de forma uniforme.
Además, la salsa verde aporta acidez, sal y profundidad, algo clave para equilibrar la grasa de la manteca. No es solo humedad, es sabor.
Cómo preparar una salsa verde ideal para tamales
Pexels
Para que la salsa funcione bien dentro de la masa, debe cumplir tres reglas básicas:
No debe ser cruda. Siempre cocínala antes de usarla.
Bien colada o bien molida, sin trozos grandes.
Sazonada desde el inicio, porque ya no se corrige después.
Una salsa verde clásica para tamales lleva:
Tomate verde
Chile serrano o jalapeño (al gusto)
Ajo
Cebolla
Sal
Un poco de caldo (mejor si es del pollo o del cerdo)
Cocina todo, licúa y sofríe ligeramente para concentrar el sabor. Deja que enfríe antes de mezclarla con la masa.
Tip clave para que no queden secos (ni aguados)
Antes de armar todos los tamales, haz una prueba. Unta un poco de masa en una hoja, cocínala unos minutos al vapor y pruébala. Si la sientes seca, agrega más salsa o caldo. Si está pesada, necesitas airearla mejor (batiendo más la manteca).
Si además de la masa, usas salsa verde para el relleno (pollo o cerdo), calcula otro medio litro adicional, bien espeso, para que no se escurra pero sí aporte jugosidad.
Recuerda que los tamales se preparan con amor, así que recuerda estar de buen humor cuando los prepares. O al menos, eso es lo que decía mi abuela.
También te puede interesar: Cómo hacer tamales de queso con chile ancho, con la receta y consejos de Yuri de Gortari
Ver 0 comentarios