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La historia de Pastelerías Esperanza: cómo un negocio familiar de Iztapalapa conquistó el país

La historia de Pastelerías Esperanza: cómo un negocio familiar de Iztapalapa conquistó el país
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Cristina Díaz

Editora en Jefe
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Cristina Díaz

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Más de 12 años de experiencia en medios digitales y redes sociales. Enfocada en lo soft news y viral. 

790 publicaciones de Cristina Díaz

Pocos negocios logran convertirse en parte del día a día de millones de personas. Pastelerías Esperanza lo hizo a punta de bolillos crujientes, pan dulce recién salido del horno, pasteles generosos, gelatinas coloridas, helados y hasta pollo asado. Pero, ¿cómo empezó todo? Esta es la historia de la panadería del elefante que nació en barrio y terminó conquistando buena parte del país.

La colonia Escuadrón 201, donde empezó el sueño

La historia se remonta a la colonia Escuadrón 201, ubicada en la alcaldía Iztapalapa. Ahí, los hermanos Pedro y Francisco Juampérez comenzaron vendiendo pan artesanal, pieza por pieza, apostando todo a la frescura y al sabor.

La calidad habló por sí sola. Muy pronto, el pan se volvió famoso en la colonia y después en otras zonas de Iztapalapa. Así nació formalmente La Esperanza, un negocio familiar que creció gracias al boca a boca y a precios accesibles.

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El crecimiento que nadie pudo detener

El éxito no se quedó en una sola alcaldía. Con el paso de los años, la marca comenzó a expandirse por la Ciudad de México. El verdadero salto llegó alrededor del año 2000, cuando su crecimiento fue tan acelerado que, para 2005, ya contaba con 35 sucursales en la zona oriente de la capital.

La frase “vamos por un pan de La Esperanza” se volvió parte del lenguaje cotidiano. No solo por la variedad, sino por la combinación de calidad constante y precios competitivos.

Pastel Esperanza La Esperanza

Más que panadería: expansión industrial y formación interna

En 2012, el crecimiento dio pie a la creación de la planta de panificación industrial Blé, ubicada en Tecámac, donde comenzaron a producir artículos de mayor vida en anaquel, como pan de caja, galletas y chocolates.

Además, en 2006 se inauguró el Centro de Innovación y Capacitación Continua (CICC), hoy conocido como Esperanza Academy, un espacio dedicado a la formación constante de sus colaboradores. La intención ha sido clara: que la calidad del producto también se refleje en el servicio y la experiencia dentro de cada sucursal.

¿Cuántas sucursales tiene Pastelerías Esperanza?

Actualmente, la cadena suma más de 100 sucursales en la República Mexicana, con presencia en Ciudad de México, Estado de México, Chihuahua, Nuevo León, Quintana Roo, Querétaro, Morelos, Jalisco e Hidalgo.

Su crecimiento no solo se ha dado en número de tiendas, sino también en concepto. Muchas sucursales han sido remodeladas para ofrecer espacios más cómodos, con mesas y sillas donde disfrutar una dona, un café o un sándwich con calma.

Porque sí, una dona es deliciosa… pero comerla recién comprada, sentada en el local con un café caliente, es otra experiencia.

Comida Esperanza La Esperanza

El fenómeno en redes sociales

En la actualidad, el éxito de un negocio también se mide en redes sociales, y Pastelerías Esperanza no se queda atrás. En plataformas como Facebook, Instagram, TikTok o YouTube, miles de usuarios comparten recomendaciones, hacks para pedir “panes secretos” —como el famoso churro de cheesecake— y reseñas de sus productos favoritos.

La marca ha sabido conectar con nuevas generaciones sin perder su esencia de panadería de barrio.

Un legado familiar

El 6 de junio de 2022 falleció don Francisco Javier Juampérez Barberena, fundador de la cadena, tras 47 años al frente del negocio. Su legado permanece en cada sucursal y en cada pieza de pan que sale del horno.

Pastelerías Esperanza es, al final, la historia de un negocio familiar que creció junto a las comunidades mexicanas, convirtiéndose en un espacio para consentirse, apapacharse y compartir.

Ahora sí, la pregunta obligada:
¿cuál es tu pan favorito?

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