Conocidas como enchiladas michoacanas, placeras o morelianas, este platillo es de esos que llenan el alma y el estómago. Aunque existen diferentes formas de prepararlas en distintos lugares de Michoacán, hoy te vamos a compartir una versión inspirada en las enchiladas tradicionales de Morelia.
La diferencia está en la forma de preparar la tortilla: en esta ciudad, primero se pasa por la salsa de chile guajillo y después se fríe, en lugar de freírla y posteriormente bañarla con la salsa. Este paso le da a las enchiladas su característico color y sabor.
Además, suelen servirse acompañadas de papas y zanahorias, lechuga, queso y, en la versión tradicional, una pieza de pollo frito. De hecho, el pollo placero es uno de los elementos que distingue a esta preparación y que convierte las enchiladas en un plato mucho más completo.
Sin más, te compartimos la receta para que puedas preparar unas enchiladas michoacanas al estilo de Morelia en casa.
- Prepara las verduras. Lava las papas y las zanahorias, pélalas y córtalas en cubos o trozos pequeños. Ponlas a cocer en agua con un poco de sal hasta que estén suaves, pero sin que se deshagan. Escúrrelas y reserva.
- Haz la salsa. Retira el rabo y las semillas de los chiles guajillos. Colócalos en un recipiente con agua caliente y déjalos hidratar durante unos minutos, hasta que estén suaves. Después, licúalos con la cebolla, el orégano, un poco de sal y parte del agua de la cocción. Cuela la mezcla para obtener una salsa tersa. Una preparación tradicional de Morelia también puede incorporar ajo, aunque no aparece entre los ingredientes de esta versión.
- Cocina la salsa. Calienta un poco de aceite en una sartén y vierte la salsa de guajillo. Cocina a fuego medio durante unos minutos, hasta que tome una consistencia ligeramente más espesa. Prueba y ajusta de sal.
- Fríe las verduras. En otra sartén, agrega un poco de aceite y fríe las papas y las zanahorias hasta que comiencen a dorarse. Retíralas y reserva.
- Prepara el pollo. Si utilizas piezas de pollo previamente cocidas, escúrrelas bien y fríelas en aceite caliente hasta que la piel quede dorada y crujiente. Reserva sobre papel absorbente.
- Prepara las tortillas. Calienta una sartén con suficiente aceite. Toma una tortilla con cuidado, pásala por la salsa de guajillo para cubrir ambos lados y, sin dejarla demasiado tiempo en la salsa para evitar que se rompa, llévala directamente al aceite caliente. Fríela por ambos lados hasta que esté suave y ligeramente dorada. Este paso es característico de las enchiladas morelianas: primero se baña la tortilla en la salsa y después se fríe.
- Rellena las enchiladas. Coloca la tortilla en un plato, agrega un poco de queso añejo desmoronado y, si lo deseas, cebolla picada. Dóblala por la mitad y repite el procedimiento con el resto de las tortillas.
- Sirve. Coloca unas hojas de lechuga como base y acomoda encima las enchiladas. Agrega una porción de papas y zanahorias, una pieza de pollo frito y termina con queso añejo desmoronado y un poco de crema ácida.
- Disfruta. Si quieres darle una presentación todavía más tradicional, puedes acompañarlas con cebolla en rebanadas y chiles jalapeños en vinagre. Así tendrás en casa un plato inspirado en las enchiladas placeras que se preparan en Morelia.
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