Esponjoso, cremoso y absolutamente delicioso. Así es este pastel de merengue que, aunque parezca de vitrina elegante (o de restaurante famoso), sí puedes hacer en tu horno convencional y sin sufrir en el intento.
Este postre se volvió viral gracias al restaurante Contramar, uno de los spots más queridos para comer mariscos en la Ciudad de México (y sí, también favorito de celebridades internacionales, como Dua Lipa). Su versión del pastel de merengue con fresas ha provocado antojos colectivos en redes sociales.
La receta que hoy te compartimos fue difundida por la creadora de contenido Soul Food, junto con la famosa Señora del Costco, y la verdad: es tan bonito como delicioso.
Sí, toma tiempo. No es el pastel de “lo hago en 20 minutos y listo”. Pero el resultado es pura magia: crujiente por fuera, ligeramente suave por dentro, con capas cremosas y frescas que lo hacen perfecto para consentirte, celebrar algo especial o llegar a una comida familiar como la heroína del postre.
Y ahora sí, vamos al paso a paso.
Prepara el merengue (la base de todo)
Coloca las claras y el azúcar en un bowl resistente al calor. Lleva a baño María y bate constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo. Sabrás que está listo cuando la mezcla se sienta suave al tacto, sin granitos. Este proceso ayuda a estabilizar el merengue y le da esa textura brillante tipo merengue suizo.
Retira del fuego y bate con batidora a velocidad media. Cuando empiece a espumar, agrega el cremor tártaro (esto estabiliza las claras y ayuda a mantener los picos firmes). Continúa batiendo hasta lograr picos firmes y brillantes. Incorpora la maicena y mezcla solo hasta integrar.
Tip infalible: si puedes voltear el bowl y el merengue no se mueve, vas perfecto.
Forma los discos
En una charola con papel para hornear, dibuja tres círculos del mismo tamaño como guía. Con manga pastelera forma tres discos de merengue. Con el resto, haz tiras o líneas delgadas para usar como decoración.
Precalienta el horno a 130 °C y, justo antes de meterlos, baja la temperatura a 100 °C.
Hornea durante 1 hora y 30 minutos. El merengue no se “cuece”, se seca lentamente. Al finalizar, apaga el horno y deja enfriar dentro con la puerta entreabierta para evitar que se agriete.
Una vez fríos, corta las tiras en pedazos irregulares. Aquí no buscamos perfección, sino textura.
Prepara la crema
Corta las fresas por la mitad y reserva. En un bowl frío, bate la crema junto con el azúcar glass, el queso crema, la vainilla y la canela hasta obtener una textura firme pero suave, tipo crema batida estable. Reserva un tercio para decorar al final. Incorpora las fresas con movimientos envolventes para no bajar la mezcla.
Arma el pastel (la parte divertida)
Coloca un disco de merengue como base. Añade una capa generosa de crema con fresas. Repite el proceso alternando capas hasta terminar con el tercer disco.
Cubre con el resto de la crema reservada y decora con los trozos de merengue y más fresas. Espolvorea un poco de canela si te gusta ese toque aromático.
No tiene que quedar perfecto. De hecho, mientras más natural y ligeramente despeinado se vea, más bonito queda. El encanto está en que los merengues no tengan orden.
Soul Food
Consejos para que tu pastel de merengue quede perfecto
Evita la humedad: el merengue es muy sensible, así que procura hacerlo en un día seco.
Usa utensilios completamente limpios y sin grasa.
Si tu horno es muy potente, deja la puerta apenas entreabierta los últimos 20 minutos.
Ensámblalo poco antes de servir para que conserve mejor la textura crujiente.
Ligero, crujiente, cremoso y absolutamente fotografiable. Este pastel de merengue es tan rico que todos te pedirán la receta.
También te puede interesar: El secreto para que el mostachón no se baje y quede con base crujiente y merengue perfecto
Ver 0 comentarios