¿Antojo de un postre rico y fácil de preparar? Soprende a tu familia con este cheesecake sin horno que puedes hacer con 1 lata de duraznos en almíbar: receta con pocos ingredientes.
Disfruta de esta delicia que queda cremosita y es perfecta para una reunión, pues es económica y rendidora, a tus seres queridos les va a encantar y hasta van a repetir porción.
- Licúa el queso crema, la crema de leche, la leche, los duraznos, el almíbar y la gelatina sin sabor hasta que se combinen perfectamente.
- Mezcla el paquete de galletas de vainilla trituradas y la mantequilla derretida.
- Vierte las galletas en un molde para formar la base del cheesecake y con ayuda de un vaso de cristal aplasta hasta que se compacten.
- Agrega la mezcla que licuaste y refrigera por 4 horas o durante toda la noche.
Errores que debes evitar al hacer un cheesecake sin horno con duraznos en almíbar
Con estos consejos lograrás un cheesecake sin horno más cremoso, estable y con el sabor dulce y afrutado:
1. No hidratar correctamente la grenetina
Si la grenetina no se hidrata antes de disolverla, puede formar grumos y afectar la textura final. Sigue siempre las indicaciones del paquete y deja que absorba el agua antes de calentarla.
2. Agregar la grenetina caliente directamente al queso crema
La diferencia de temperatura puede generar grumos o incluso alterar la consistencia del relleno. Lo ideal es dejar que la grenetina se enfríe unos minutos y mezclarla gradualmente.
3. Batir demasiado la mezcla
A diferencia de los cheesecakes horneados, aquí no necesitas incorporar mucho aire. Batir en exceso puede provocar una textura menos uniforme y favorecer que se formen burbujas.
4. Usar queso crema recién salido del refrigerador
El queso frío dificulta obtener una mezcla homogénea. Además, pueden quedar pequeños grumos difíciles de eliminar.
5. No compactar bien la base
Si la base de galleta queda floja, se desmoronará al cortar las porciones. Presiona la mezcla firmemente con el fondo de un vaso o una cuchara.
6. Omitir el tiempo de refrigeración de la base
Muchas personas añaden el relleno inmediatamente. Enfriar la base primero ayuda a que conserve su forma y no se mezcle con el relleno.
7. Excederse con la cantidad de fruta
Aunque los duraznos son los protagonistas, demasiada fruta dentro del relleno puede volverlo pesado y dificultar que mantenga su estructura.
8. Desmoldarlo antes de tiempo
Uno de los errores más frecuentes. Aunque parezca firme en la superficie, el centro puede seguir suave. Lo mejor es refrigerarlo toda la noche.
9. Congelarlo para acelerar el proceso
Muchas personas intentan ahorrar tiempo metiéndolo al congelador. Esto puede alterar la textura cremosa y generar cristales de hielo.
10. Decorarlo con demasiada anticipación
Los duraznos pueden liberar líquido sobre la superficie del cheesecake si se colocan muchas horas antes de servirlo.
11. Cortarlo con un cuchillo seco
Para obtener rebanadas limpias, sumerge el cuchillo en agua caliente, sécalo y limpia la hoja después de cada corte.
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