El acero inoxidable es uno de los materiales más usados en cocinas profesionales. Es resistente, duradero y distribuye muy bien el calor. Sin embargo, muchas personas evitan comprar sartenes de este material porque “todo se pega” y la comida termina quemada. Si ese es tu caso, no culpes a la pobre sartén —ni a ti—. Probablemente solo estás omitiendo un paso clave que en muchas cocinas italianas se considera básico: la prueba de la gota de agua.
El truco con agua para que no se pegue la comida en el acero inoxidable
La chef Roberta (con cerca de 700 mil seguidores en Instagram) explica que en Italia es común cocinar con sartenes y ollas de acero inoxidable, y que la clave para que no se pegue la comida no está en más aceite… sino en la temperatura correcta.
Y aquí entra el truco.
Paso a paso:
Coloca la sartén vacía sobre la estufa.
Caliéntala a fuego medio (no alto).
No agregues aceite todavía.
Cuando creas que está caliente, deja caer una sola gota de agua.
Ahora observa:
Si el agua se evapora inmediatamente, la sartén aún no está lista.
Si la gota se convierte en una pequeña esfera que “baila” y se desliza por la superficie sin romperse, es momento de agregar el aceite.
Ese movimiento es la señal perfecta.
Pexels
¿Por qué funciona?
Este fenómeno se llama efecto Leidenfrost, un principio físico descubierto en el siglo XVIII. Ocurre cuando una superficie está lo suficientemente caliente como para que el agua no toque directamente el metal, sino que forme una capa de vapor que la hace “flotar”.
En términos prácticos: cuando ves que la gota baila, significa que la sartén alcanzó la temperatura adecuada (aproximadamente entre 180 °C y 200 °C), ideal para sellar alimentos.
Además, al calentarse correctamente, el acero inoxidable se expande ligeramente y sus microporos se cierran, creando una superficie más lisa. Eso reduce la adherencia de los alimentos.
El error más común (y por eso se pega todo)
Pexels
Agregar aceite con la sartén fría.
Subir el fuego al máximo para “acelerar” el proceso.
Mover la comida antes de que se selle.
Cuando colocas proteína (como pollo o pescado) en una sartén a la temperatura correcta, esta se desprende sola cuando está lista para voltearse. Si la fuerzas antes, se rompe y parece que “se pegó”.
Otro beneficio del acero inoxidable
Este material distribuye el calor de manera uniforme, especialmente si tiene base encapsulada con aluminio o cobre (algo muy común en sartenes de buena calidad). Eso ayuda a lograr un sellado parejo sin puntos quemados. Y no, no necesitas litros de aceite para que funcione.
También te puede interesar: Prepara pastel de chocolate en sartén en 15 minutos, la receta con cacao puro y poca azúcar
Ver 0 comentarios