El escurridor de platos podría no ser tan higiénico como crees: este hábito te está generando bacterias

El escurridor de platos podría no ser tan higiénico como crees: este hábito te está generando bacterias
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Cristina Díaz

Editora en Jefe
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Cristina Díaz

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Más de 12 años de experiencia en medios digitales y redes sociales. Enfocada en lo soft news y viral. 

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Y tú, ¿cómo secas tus platos? ¿Los dejas tranquilamente en el escurridor o los secas justo después de lavarlos? Si eres del team “que se sequen solos”, tenemos malas noticias: este hábito tan común puede estar acumulando bacterias en tu cocina, aunque no lo notes a simple vista. Te explicamos por qué.

La cocina es uno de los espacios del hogar donde la limpieza no es negociable. Aquí se manipulan alimentos, se cocina a diario y cualquier descuido puede convertirse en un foco de microorganismos que afecten tu salud. Por eso, pequeñas costumbres —como dejar los platos secándose en el escurridor— sí importan.

El escurridor de platos no es tan higiénico como parece

Escurridor Pexels

Aceptémoslo: lavar los platos y dejarlos “oreando” en el escurridor es práctico y ahorra tiempo. Sin embargo, según explica la experta en hogar Amaia de Ariño, esta práctica no es la opción más higiénica.

“Es más higiénico secar los platos y utensilios con un trapo limpio y seco que dejarlos en el escurridor. Los escurreplatos pueden usarse, pero solo si se mantienen en condiciones higiénicas, ya que los microorganismos crecen fácilmente en ambientes húmedos”, señala la especialista.

Y tiene sentido. La mayoría de los escurridores cuentan con charolas donde se acumula el agua que escurre de los platos. Esa humedad constante crea el entorno perfecto para que proliferen bacterias y moho, que pueden terminar contaminando vajilla que, en teoría, ya estaba limpia.

¿Qué tipo de escurridor de platos conviene elegir?

Escurridor Limpieza Pexels

Si estás pensando en comprar o renovar el tuyo, el material importa (y mucho):

  • Acero inoxidable: es la mejor opción. Resiste mejor la humedad, no se oxida fácilmente, es más duradero y mucho más fácil de limpiar. Además, suele verse más estético en la cocina.

  • Plástico: aunque suele ser más barato, con el tiempo se deteriora, puede retener olores a humedad y favorece la acumulación de microbios, especialmente si no se limpia con frecuencia.

Cómo lavar y desinfectar correctamente el escurridor de platos

Para evitar que se convierta en un criadero de bacterias, la limpieza del escurridor debe ser regular. Hazlo así:

Desmóntalo por completo (rejillas, charola y accesorios).

Sumérgelo en agua caliente con vinagre y/o bicarbonato, lo que ayuda a desinfectar y aflojar la suciedad.

Usa un cepillo para limpiar bien rejillas, esquinas y ranuras.

Enjuaga con abundante agua y deja secar completamente antes de volver a usarlo.

Una vez por semana, puedes reforzar la limpieza con una mezcla de agua, jabón y un poco de agua oxigenada para prevenir moho y bacterias.

El escurridor no es el enemigo, pero la humedad constante sí. Secar los platos con un trapo limpio y mantener este accesorio impecable.

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