De nombre inolvidable, playa limpia y horizonte infinito: así es Chachalacas, Veracruz un paraíso cerca de CDMX

Chachalaca
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
cristina-diaz

Cristina Díaz

Editora en Jefe
cristina-diaz

Cristina Díaz

Editora en Jefe

Más de 12 años de experiencia en medios digitales y redes sociales. Enfocada en lo soft news y viral. 

955 publicaciones de Cristina Díaz

Veracruz es un estado que lo tiene todo. ¿Quieres montañas y clima frío? Existe, ¿buscas comida deliciosa y un café que te despierta? También. Y, no podemos olvidad, sus playas, como la de Chachalacas, cuyo nombre se te queda grabado y con ganas de conocer. Aquí la playa es amplia, de oleaje tranquilo, y un contraste inesperado de dunas que parecen sacadas de otro país.

En tus próximas vacaciones, considera este destino. 

Qué hacer en Chachalacas

Playa Chachalacas

Aquí lo que más resalta son las dunas, un sistema de arena, conocido como el Sabanal, se extiende junto al mar y crea un paisaje único donde puedes practicar sandboard, recorrerlas en cuatrimoto o simplemente subir caminando y dejarte caer, como cuando lo hacías de niño en las resbaladizas. 

Si prefieres algo más relajado, la playa es perfecta para nadar o pasar el día frente al mar: su oleaje suele ser tranquilo, ideal para familias. También puedes subirte a una banana, pasear a caballo a la orilla del agua o explorar la desembocadura del río Actopan en lancha.

Para quienes quieren ir más allá, hay historia cerca: a pocos kilómetros están las zonas arqueológicas de Cempoala y Quiahuiztlán, dos paradas que conectan el viaje con el pasado prehispánico de la región.

Y si lo tuyo es simplemente no hacer nada, aquí también se vale: caminar por la orilla, ver el atardecer y dejar que el tiempo pase lento.

Boarding Chachalacas

Qué comer en Chachalacas

Aquí la comida es fresca, abundante y con sabor a mar.

En Chachalacas las especialidades son pescados y mariscos recién salidos del Golfo. Lo más clásico es pedir una mojarra frita o un pescado a la veracruzana con jitomate, aceitunas y ese toque ácido que lo distingue.

No faltan los cocteles de camarón, los ostiones frescos ni las vueltas de ceviche para compartir bajo una palapa. Todo acompañado, claro, de una cerveza bien fría o un agua de coco frente al mar.

En la zona turística encontrarás restaurantes y palapas donde la experiencia es sencilla pero cumplidora: mesas de plástico, vista al mar y platos que llegan sin complicaciones, pero con buen sazón.


También te puede interesar: Cómo hacer filete de pescado a la veracruzana con la receta y consejos del chef Omar Sandoval




Inicio