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Científicos mexicanos ganan premio por investigar sobre alimentos contaminados y energías limpias

Científicos mexicanos ganan premio por investigar sobre alimentos contaminados y energías limpias
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En México hay cada vez más personas convencidas de que tenemos que hacer algo por el medio ambiente. Es común que las universidades y centros de investigación lancen convocatorias de concursos científicos y este año fue muy prolífico para la Universidad Nacional de Nuevo León (UANL), que entregó 28 premios a nueve proyectos que planteaban alternativas para cuidar nuestro planeta y nuestra salud.

Uno de los que más llamaron la atención por su trascendencia fue el entregado en la categoría de Ciencias de la Tierra y Agropecuarias, a los doctores Norma Heredia y José Santos. Ellos investigaron el tema de la contaminación fecal en frutas y hortalizas de consumo humano.

Esto es importante porque el problema es más común de lo que parece. Con frecuencia podemos enfermarnos al consumir alimentos que, aunque sean naturales, fueron crecidos en terrenos contaminados o incluso regados con aguas negras.

De acuerdo con datos de la OMS, los alimentos insalubres que contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de 200 enfermedades, que van desde la diarrea hasta el cáncer.

Cada año enferman en el mundo unos 600 millones de personas –casi 1 de cada 10 habitantes– por ingerir alimentos contaminados **y cerca de 420 mil mueren por esta misma causa******, con la consiguiente pérdida de 33 millones de años de vida. Son cifras que sorprenden por lo cerca que podemos tenerlas, pero que no son imposibles de disminuir.

Trabajos como los de los científicos mexicanos de la UANL ayudan a que estas soluciones se hagan en un camino de mayor información. Además del de ellos también se presentaron trabajos sobre energías limpias, conversión de CO2 en combustibles, creación de biomateriales y un proyecto muy novedoso de un prototipo con superficie reactiva para su uso como recubrimiento en una nueva generación de vivienda sustentable.

Sin duda, la ciencia siempre tiene formas maravillosas de sorprendernos. Esta no será la última. Y qué bueno que sea así.

Fuentes: OMS | UANL

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