En Guerrero, el pozole es toda una experiencia, pues se prepara de una manera muy diferente a como se acostumbra en otras partes del país. Un ejemplo es esta versión de la Costa, donde el pozole verde se acompaña con ingredientes muy particulares como sardina, huevo, chicharrón, aguacate y un toque de mezcal.
Aunque en la CDMX el pozole rojo y el blanco son de los más populares, vale la pena abrirse a nuevas formas de disfrutar este platillo mexicano. Esta versión guerrerense puedes prepararla en casa para conocer una combinación de sabores muy característica del estado.
Y si prefieres probarla fuera de casa, en la colonia Guerrero de la CDMX se encuentra El Pozole de Moctezuma, una de las pozolerías que se han ganado fama entre quienes buscan una alternativa a las cadenas más conocidas.
Un poco de historia del pozole verde de Guerrero
A diferencia de otras versiones regionales, como el pozole de Jalisco o Michoacán, el pozole guerrerense se distingue por su base verde y por la variedad de ingredientes que pueden incorporarse al momento de servirlo.
El pozole verde se prepara tradicionalmente con ingredientes como pepita de calabaza, tomate verde, chile y epazote, que le dan al caldo su característico color y sabor. En algunas zonas de Guerrero, especialmente en la región de la Costa, también se acostumbra acompañarlo con ingredientes que reflejan la riqueza gastronómica de la entidad.
Entre los complementos que pueden encontrarse están:
- Sardina
- Huevo
- Chicharrón y aguacate
- Mezcal
También está el famoso Jueves Pozolero, una tradición muy arraigada en Guerrero, particularmente en Chilpancingo. Ese día es común reunirse para disfrutar un plato de pozole, acompañado de tostadas, mezcal y otros complementos.
Sin más, aquí te compartimos una versión del pozole verde al estilo guerrerense.
- Cuece el maíz y la carne. Coloca el maíz pozolero en una olla grande junto con la carne de cerdo, el ajo, la cebolla y suficiente agua. Cocina a fuego medio hasta que el maíz reviente y la carne esté completamente suave. Retira la espuma que pueda formarse durante la cocción y ajusta de sal.
- Prepara la base verde. Mientras se cocina el pozole, asa o cuece ligeramente los tomates verdes y los chiles. Después, licúalos junto con la pepita de calabaza y un poco de agua o caldo. Agrega unas hojas de epazote para darle mayor sabor.
- Integra el mole verde. Calienta un poco de aceite en una cazuela y sofríe la mezcla de pepita y tomate verde durante unos minutos, moviendo constantemente para evitar que se pegue. Incorpórala a la olla del pozole y mezcla bien.
- Deja hervir. Cocina el pozole durante unos 20 minutos más a fuego medio-bajo, hasta que la preparación tome un color verde uniforme y los sabores se integren. Rectifica la sal si es necesario.
- Sirve muy caliente. Coloca una porción de pozole en un plato hondo y asegúrate de que el caldo esté bien caliente.
- Añade los complementos. Agrega el huevo al centro del plato para que se cocine con el calor del caldo. Después incorpora trozos de sardina, chicharrón y aguacate.
- Termina con el mezcal. Añade un pequeño chorrito de mezcal al plato. La cantidad debe ser moderada para que aporte aroma y sabor sin dominar el resto de los ingredientes.
- Condimenta y disfruta. Termina con cebolla picada, orégano, unas gotas de limón y chile piquín al gusto.
También te puede interesar: Cómo hacer pozole rojo de puerco con maíz precocido en solo 1 hora: receta fácil, rápida y llena de sabor para la noche mexicana
Ver 0 comentarios