Después de los antojos y los excesos del fin de semana, los lunes se antoja preparar algo rico, práctico y que no complique demasiado la comida. El pollo es un gran aliado para lograrlo: es versátil, rendidor y combina con una gran variedad de ingredientes. Y aunque muchas veces terminamos preparándolo a la plancha o asado, hoy te proponemos darle un giro con una receta de muslos de pollo a la cerveza, siguiendo los trucos de la chef Zahie Téllez.
La clave está en lograr que el pollo quede doradito por fuera y jugoso por dentro, mientras la cerveza se integra con el caldo y los condimentos para formar una salsa llena de sabor. Eso sí, la idea no es que la cerveza domine el platillo, sino que aporte un toque especial al conjunto.
Aunque esta preparación queda especialmente bien con muslos y piernas, también puedes hacerla con pechugas; solo tendrás que ajustar el tiempo de cocción para evitar que se resequen.
Para convertirla en una comida completa, acompaña el pollo con una ensalada fresca, papas cambray, arroz blanco o espagueti. Sin más, aquí tienes los ingredientes y el paso a paso para prepararlo en casa.
- Marina el pollo. Coloca los muslos en un recipiente y sazónalos con sal, pimienta y la mostaza Dijon. Mezcla para cubrir bien las piezas y deja reposar entre 10 y 15 minutos. Si tienes tiempo, puedes tapar el recipiente y dejarlo en el refrigerador durante toda la noche para que tome más sabor.
- Dora las cebollas y el ajo. Calienta un poco de aceite de oliva en una olla amplia. Agrega una cebolla picada y los dos dientes de ajo. Cocina a fuego medio hasta que la cebolla esté suave y ligeramente dorada. Retira y reserva.
- Sella el pollo. En la misma olla, añade un poco más de aceite si hace falta. Coloca los muslos con la piel hacia abajo y dóralos por ambos lados. Evita moverlos demasiado pronto para que se forme una costra dorada. Una vez sellados, retíralos y reserva.
- Recupera los jugos de cocción. Vierte el caldo de pollo o el agua en la olla y raspa suavemente el fondo con una cuchara de madera para desprender los restos dorados que quedaron del pollo. Apaga el fuego antes de continuar.
- Prepara la salsa. Licúa la cebolla y el ajo que reservaste con el líquido de la olla y la cerveza. Hazlo con cuidado: si la mezcla todavía está caliente, deja que se enfríe un poco antes de licuarla y no llenes el vaso por completo.
- Integra los ingredientes. Regresa la salsa a la olla y agrega las hojas de laurel y la mejorana al gusto. Calienta hasta que comience a hervir suavemente.
- Termina la cocción. Incorpora los muslos de pollo y tapa la olla. Cocina a fuego bajo durante unos 20 a 30 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y tierno. El tiempo dependerá del tamaño de las piezas; si tienes un termómetro de cocina, verifica que la parte más gruesa alcance los 74 °C.
- Sirve con la salsa. Retira las hojas de laurel y sirve los muslos calientes, bañados con la salsa de cerveza y cebolla. Acompaña con tu guarnición favorita y disfruta de una comida casera llena de sabor.
Ver 0 comentarios