Si andas buscando ollas, cazuelas, jarros, platos u otros utensilios de barro como los de tu abuelita, debes saber que existe un destino a solo 2 horas de CDMX donde puedes encontrar el famoso tianguis del barro.
Se trata de un lugar donde puedes adquirir desde piezas únicas y hallar hasta un sinfín de tesoros, que no sabías que querías y que te vas a querer llevar .
Cuál es el destino cerca de CDMX es famoso por su tianguis del barro
¿Quieres darte una escapada de la ciudad y no sabes a dónde? A solo un par de horas se encuentra un destino que parece detenido en el tiempo, donde las artesanías cobran vida en forma de cazuelas, jarros y piezas que cuentan historias.
Se trata de San Bartolo, un lugar ubicado en el municipio de Cohuecan, en el estado de Puebla, a 20 de Amayuca y que es un rincón poco explorado, pero que ha ganado fama por su tradicional tianguis del barro.
En este lugar, el barro no es solo un material, sino que es herencia, identidad y el ingreso económico de los pobladores, pues cada fin de semana (sábados y domingos de 9:00 a.m. a 6:00 p.m) artesanos se reúnen para ofrecer una amplia variedad de piezas hechas a mano, muchas de ellas elaboradas con técnicas que han pasado de generación en generación.
Así que, si eres fan de estas piezas llenas de tradición mexicana, date una vuelta por este destino en Puebla y seguro descrubrirás alguna joya especial para tu casa en el tianguis que tiene una amplia gama de piezas para conquistarte.
Entre los puestos encontrarás desde cazuelas ideales para preparar un buen mole poblano, ollas para frijoles, comales y platos para servirte un buen pozole, hasta piezas decorativas que llegarán a transformar cualquier espacio en casa como servilleteros, saleros, macetas, fruteros, alcalncías, así como otras formas para decorar paredes como soles, lunas y mariposas en tonos brillantes.
Foto: https://commons.wikimedia.org/
Lo mejor es que en el tianguis del barro de San Bartolo cada objeto tiene ligeras variaciones que lo hacen único y especial: ninguna pieza es igual a otra.
Uno de los mayores atractivos de este mercadito es la posibilidad de conseguir esas bellas artesanías a un menor precios y adquirilas directamente de sus productores. Muchos de los vendedores son los propios creadores, quienes con gusto explican el proceso que va desde la extracción del barro, el moldeado, el secado al sol y la cocción en hornos tradicionales, por lo que la visita se convierte en una experiencia mucho más auténtica.
Además del tianguis, el entorno rural de San Bartolo ofrece una escapada perfecta para desconectarse del ritmo de la ciudad. Aquí, el paisaje está dominado por campos, cerros y un ambiente tranquilo que invita a recorrerlo sin prisas.
Si decides lanzarte, lo ideal es llegar temprano para explorar con calma y encontrar las mejores piezas. También es buena idea llevar efectivo, ya que la mayoría de los vendedores no acepta pagos con tarjeta. Y por supuesto, no olvides ir preparado para cargar uno que otro tesoro artesanal de regreso a casa.
San Bartolo, Cohuecan, es uno de esos pueblitos que demuestran que no hace falta viajar lejos para descubrir la riqueza cultural y artesanal de México. Un lugar donde el barro se transforma en arte y donde cada visita se convierte en una experiencia llena de conocimiento.
Foto: https://commons.wikimedia.org/
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