El rompope suele asociarse con el frío o con el postre, pero la verdad es que se disfruta en cualquier época del año. Cremoso, aromático y con ese toque especiado que lo hace inconfundible, también queda perfecto en primavera o verano, bien frío o como base para otros antojos dulces.
Hoy te comparto una versión casera, sencilla y rendidora, que se prepara con solo seis ingredientes y en tres pasos. La receta viene del canal de Merrycooking, quien la hizo en honor a su abuela Chilo —y ya sabes: esas recetas heredadas siempre tienen algo especial.
Además de beberlo solo, el rompope es ideal para acompañar gelatinas, bañar panqués o darle un giro a smoothies y cafés.
- 1 Infusiona la base
En una olla grande, calienta a fuego medio la leche entera, la leche evaporada, el azúcar, la canela y el bicarbonato. Mezcla hasta que el azúcar se disuelva por completo. El bicarbonato ayuda a estabilizar la mezcla y evita que la leche se corte durante la cocción. - Tempera las yemas
En un bowl aparte, bate ligeramente las yemas. Agrega un par de cucharones de la mezcla caliente para igualar temperaturas (este paso es clave para que no se cuezan de golpe). Luego, incorpora poco a poco las yemas a la olla, sin dejar de mezclar. - Cocina hasta espesar
Cocina a fuego medio, moviendo constantemente, hasta que la mezcla espese y alcance el llamado punto de napa: cuando pasas el dedo por una cuchara cubierta y la línea se mantiene. Cuela para una textura más fina y deja enfriar sin dejar de mover para evitar que se forme nata.
Cuando esté completamente frío, añade el alcohol (si decides usarlo), embotella en recipientes esterilizados y refrigera.
Tips para que te quede perfecto
- No dejes de mover la mezcla: esto evita que se pegue o se formen grumos.
- El rompope espesa más al enfriarse, así que no lo sobrecocines.
- Bien refrigerado, puede durar entre 2 y 3 semanas.
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