Si lo tuyo es la aventura combinada con buena comida, Chiapas lo tiene todo. Es uno de esos destinos en México donde siempre hay algo nuevo por descubrir: desde cascadas ocultas entre la selva hasta productos locales que son verdaderas joyas gastronómicas. Si estás planeando viajar en 2026, este estado merece un lugar en tu lista.
Cascadas escondidas en Chiapas: naturaleza sin multitudes
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Aunque Chiapas es famoso por sitios como las cascadas de Velo de Novia, lo cierto es que también guarda rincones menos concurridos —y igual de espectaculares—. Uno de ellos son las Cascadas de Roberto Barrios, un paraíso natural ideal para quienes buscan desconectarse.
Ubicadas a unos 40 minutos de Palenque, en plena Selva Lacandona, estas cascadas destacan por sus pozas escalonadas de agua azul turquesa, rodeadas de vegetación exuberante.
La entrada suele costar entre 20 y 40 pesos por persona (lleva efectivo), y el lugar ofrece una experiencia mucho más tranquila que otros destinos más turísticos. Aquí puedes:
Nadar en sus pozas naturales
Recorrer senderos entre la selva
Descubrir pequeños toboganes naturales formados por las rocas
Conectar con la biodiversidad de la región
Además, la zona es gestionada por comunidades locales choles y tzeltales, que han desarrollado un modelo de ecoturismo responsable, cuidando el entorno y compartiendo su cultura con los visitantes.
Queso de Ocosingo: el tesoro gastronómico de Chiapas
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Después de la aventura, viene la recompensa. Muy cerca de la Selva Lacandona se encuentra Ocosingo, un municipio reconocido por uno de los productos más emblemáticos del estado: el queso de Ocosingo.
Este queso artesanal es considerado uno de los más finos de México. Se elabora con leche de vaca fresca y destaca por su textura firme pero cremosa, su sabor ligeramente ácido y su capacidad para fundirse sin perder estructura.
¿Qué hace especial al queso de Ocosingo?
Producción artesanal: se elabora en pequeñas queserías familiares, siguiendo técnicas tradicionales que se han transmitido por generaciones.
Maduración controlada: algunos ejemplares se dejan reposar para intensificar su sabor.
Versatilidad: se puede comer fresco, asado o como relleno de distintos platillos.
Uno de los platillos más representativos es el queso relleno estilo Ocosingo, donde se abre la pieza y se rellena con carne, verduras o preparaciones locales.
También es común disfrutarlo simplemente a la plancha, acompañado de tortillas recién hechas y salsa, donde realmente se aprecia su calidad.
Viajar a Chiapas es sumergirte en paisajes imponentes, culturas vivas y sabores únicos. Definitivamente es un estado que te recuerda la belleza de nuestro país.
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