¿Te acuerdas del Sanborns de Av. de la Paz, al sur de la CDMX? Cerró sus puertas, pero el espacio no se perdió. Hoy renace como Cha Cha Chá, un restaurante-cantina que conserva la esencia del lugar y la transforma en una experiencia gastronómica con identidad mexicana. Y sí, sus tlacoyos de haba verde son un verdadero agasajo.
Un edificio con historia que volvió a la vida
Así luce el nuevo spot
Antes de hablar de la comida, vale la pena detenerse en el espacio. Ubicado en la esquina de Avenida de la Paz e Insurgentes, en San Ángel, este inmueble forma parte del carácter histórico de la zona.
El proyecto de restauración, encabezado por los arquitectos Andrea Martínez y Mario Salim, partió de una idea clara: respetar la esencia original y realzarla. Se recuperó la cantera, se iluminaron las maderas y se conservaron elementos clave como vitrales, techos pintados a mano y la fuente central que domina el salón principal.
Aunque mantiene su aire clásico, el interior fue modernizado con instalaciones actuales y un detalle que roba miradas: una panadería y tortillería artesanal al centro del restaurante, donde ver cómo se hacen las tortillas a mano se vuelve parte de la experiencia.
La elección de San Ángel no es casual. Con sus calles empedradas, galerías y tradición cultural, es uno de los barrios más emblemáticos del sur de la ciudad. Cha Cha Chá se integra con respeto, sumando una propuesta fresca sin romper con el entorno.
Este es el bar.
Tres espacios, tres formas de disfrutarlo
El restaurante se divide en tres ambientes, cada uno con su propio encanto:
- Salón principal
Techos de doble altura, vitrales y una fuente central que te hacen sentir dentro de una hacienda. Es colorido, amplio y cómodo. Las escaleras al centro tienen ese aire cinematográfico que invita —sí o sí— a tomar foto. - Terraza
Perfecta si te gusta ver la ciudad en movimiento. Sus grandes ventanales te permiten observar Avenida Insurgentes sin el ruido del exterior. - Cantina
El spot ideal para ir con amigos, ver futbol y pasarla bien con tragos y buena comida.
Además, cuentan con área para niños, lo que lo hace aún más versátil.
Este es el salón principal
Qué comer en Cha Cha Chá
La cocina está a cargo de los chefs Jorge Guerra chef y Salvador Reyes con una propuesta centrada en la cocina mexicana contemporánea. Mi recomendación: pide al centro y comparte.
Estos son imperdibles:
- Tlacoyo de haba verde: simplemente espectacular; vas a querer repetir.
- Ceviche de pesca del día con limón y frijoles refritos: fresco, equilibrado y perfecto para abrir apetito.
- Pipián verde con pierna y muslo de pollo: reconfortante y lleno de sabor, acompañado de arroz.
- Dúo de moles: otra opción con pollo que destaca por su profundidad de sabor.
- Pastel de elote con palomitas: dulce, original y el cierre perfecto.
Para beber, hay desde aguas frescas como jamaica u horchata, hasta cocteles con mezcal o tequila que acompañan muy bien la experiencia.
Pastel de elote con palomitas. Ceviche de pescado y tlacoyo de haba verde.
Cha Cha Chá no solo es un lugar bonito: es un proyecto que rescata un espacio con historia y lo convierte en un destino gastronómico con personalidad. Vale cada peso… y es una gran opción para celebrar ocasiones especiales como el 10 de mayo.
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