El 1 y 2 de noviembre son fechas especiales para muchas familias en México, que se reúnen para recordar a sus seres queridos que se adelantaron. Por eso, el Día de Muertos tiene un significado emocional muy profundo y, como buenos mexicanos, encontramos en la comida una forma de compartir recuerdos, mantener vivas las tradiciones y apapachar el alma.
Si este fin de semana tendrás una reunión familiar y quieres preparar algo rico para compartir, te proponemos hacer un guisado de mole con pollo. Es una opción rendidora, llena de sabor y perfecta para acompañar con arroz y tortillas recién hechas. Además, te compartimos las medidas de los ingredientes para que puedas organizar la preparación y calcular las cantidades que necesitarás.
La receta está basada en la preparación de la creadora de contenido La cocina de Valeria, quien combina chiles secos, jitomate, cebolla, semillas, frutos secos y pasta de mole para conseguir una salsa espesa y llena de sabor. El chocolate aporta un matiz dulce que ayuda a complementar los sabores de los chiles y las especias.
Sin más, te compartimos los ingredientes y el paso a paso.
- Limpia y sofríe los chiles. Retira los tallos y, si lo prefieres, las semillas de los chiles anchos, guajillos y pasilla. Calienta un poco de aceite en una sartén y sofríelos brevemente, volteándolos para que se tuesten de manera uniforme. Ten cuidado de no dejarlos demasiado tiempo, porque si se queman pueden amargar el mole. Retíralos y remójalos en caldo de pollo caliente hasta que se suavicen.
- Sofríe las verduras. En la misma sartén, agrega la cebolla y los jitomates cortados en trozos. Cocina hasta que estén suaves y bien sofritos. Incorpora los dientes de ajo al final para que suelten su aroma sin quemarse. Retira los ingredientes y resérvalos.
- Tuesta los frutos secos. Aprovecha la misma sartén para tostar ligeramente la nuez, el cacahuate y la almendra. Muévelos constantemente para evitar que se quemen. Cuando desprendan su aroma, retíralos del fuego y resérvalos.
- Calienta las tortillas. Pasa las tortillas por la sartén hasta que estén calientes y ligeramente doradas. Resérvalas para incorporarlas a la salsa; ayudarán a darle cuerpo al mole.
- Licúa los ingredientes. Coloca en la licuadora los chiles suavizados, los jitomates, la cebolla, el ajo, los frutos secos, las tortillas y las pimientas gordas. Agrega una parte del caldo de pollo y licúa hasta obtener una mezcla homogénea. Si es necesario, incorpora más caldo poco a poco para facilitar el licuado. Al terminar, puedes pasar la salsa por un colador si prefieres una textura más tersa.
- Cocina la pasta de mole. En una cazuela amplia, calienta un poco de aceite y agrega los 240 gramos de pasta de mole. Cocina a fuego bajo, moviendo constantemente para que se integre con el aceite y no se pegue al fondo. Incorpora la mezcla de la licuadora y remueve hasta obtener una salsa uniforme.
- Añade el chocolate y ajusta la consistencia. Agrega entre 20 y 30 gramos de chocolate y mezcla hasta que se derrita por completo. Vierte el caldo de pollo restante poco a poco, hasta conseguir la consistencia deseada. Deja que el mole hierva suavemente durante unos minutos, moviendo con frecuencia para evitar que se pegue. Prueba y ajusta la sal al gusto.
- Incorpora el pollo. Añade el pollo previamente cocido y deshebrado. Mezcla para que quede bien cubierto con la salsa y cocina a fuego bajo durante unos minutos más, hasta que esté caliente y haya absorbido parte del sabor del mole.
- Sirve y acompaña. Lleva el guisado a la mesa mientras esté caliente. Puedes acompañarlo con arroz blanco o rojo, tortillas de maíz y los complementos que más te gusten.
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