El pan de muerto es uno de los panes más esperados de la temporada, con su aroma a mantequilla, su cubierta de azúcar y ese toque de azahar o naranja que lo hace irresistible. Prepararlo en casa es una manera deliciosa de celebrar el Día de Muertos y llenar la cocina con ese olor a pan recién horneado que invita a compartir en familia.
Si quieres disfrutar de un pan de muerto tradicional, esponjoso y lleno de sabor, esta receta del chef Yuri de Gortari es una excelente opción para poner manos a la masa. La naranja aporta un toque cítrico que combina de maravilla con la suavidad de la miga y el dulzor característico de este pan mexicano.
El secreto está en respetar los tiempos de reposo, amasar correctamente y dejar que la masa fermente hasta alcanzar la textura adecuada. Así podrás preparar en casa un pan de muerto doradito por fuera, suave por dentro y perfecto para acompañar con una taza de chocolate caliente o café de olla.
- Mezcla un poco de la harina, la leche tibia y la levadura. Cuando esté bien integrada deja fermentar hasta que duplique su tamaño.
- Coloca la harina sobre una superficie limpia y seca y forma una especie de volcán. Realiza un hueco en medio y pon la sal, la ralladura de la cáscara de naranja, mantequilla, azúcar y comienza a amasar.
- Agrega los huevos y continua amasando, puedes usar la batidora si así lo deseas (utiliza el gancho).
- Integra la esencia de vainilla (pude ser agua de azahar), la leche y la levadura fermentada. Amasa hasta tener una masa suave y homogénea. Sabrás que está lista cuando se despegue de la mesa fácilmente.
- Coloca la masa en un recipiente hondo y engrasa con aceite para que vuelva a fermentar hasta que duplique su tamaño.
- Pon la masa sobre la mesa y comienza a amasarla hasta obtener una tira gruesa.
- Corta trozos del mismo tamaño y bolea para darle la forma tradicional.
- Prepara una charola engrasada con mantequilla para hornear el pan de muerto. Coloca encima las bolas.
- Dale forma a los huesitos tomando una porción y estírala con los dedos. Pon encima de las bolas. Pon una bolita de masa en el centro del pan.
- Deja fermentar los panes durante unos minutos antes de hornear.
- Hornea los panes cuando ya haya duplicado su tamaño. Cuando se vean doraditos y esponjados retira del horno.
- Unta mantequilla derretida y espolvorea azúcar blanca.
Consejos para hacer el mejor pan de meurto tradicional
Aprende a preparar el mejor pan de muerto siguiento nuestros consejos:
- Usa ingredientes a temperatura ambiente: saca los huevos, la mantequilla y la leche del refrigerador con anticipación para que se integren mejor en la masa.
- Amasa hasta conseguir una textura elástica: al principio la masa puede sentirse pegajosa, pero evita agregar demasiada harina. Amasa hasta que esté suave, homogénea y elástica para obtener una miga esponjosa.
- Respeta los tiempos de fermentación: deja reposar la masa en un lugar tibio, sin corrientes de aire, hasta que aumente notablemente su volumen. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente.
- Incorpora la mantequilla poco a poco: si la receta la lleva, agrégala gradualmente después de integrar los demás ingredientes. Esto facilita que se incorpore correctamente y ayuda a conseguir una textura suave.
- Perfuma la masa con naranja: utiliza ralladura de naranja fresca para darle un aroma cítrico delicioso. Procura rallar únicamente la parte naranja de la cáscara, pues la parte blanca puede aportar un sabor amargo.
- Forma los huesitos con cuidado: reserva una porción de masa para hacer las tiras que decoran el pan. Dales forma de huesitos y colócalas sobre la pieza principal, presionando ligeramente para que se adhieran.
- Deja fermentar el pan después de formarlo: antes de hornear, permite que las piezas reposen nuevamente hasta que se vean más infladas. Este paso ayuda a conseguir un pan ligero y esponjoso.
- Precalienta el horno: asegúrate de que alcance la temperatura indicada en la receta antes de introducir el pan. Evita abrir la puerta constantemente, ya que los cambios de temperatura pueden afectar el horneado.
- Vigila el color durante la cocción: el pan debe quedar doradito por fuera y bien cocido por dentro. Si se dora demasiado rápido, revisa la temperatura de tu horno.
- Deja enfriar antes de cubrir con azúcar: espera a que el pan esté frío o apenas tibio, según la técnica que utilices. Puedes barnizarlo con mantequilla derretida y espolvorear azúcar para conseguir su acabado tradicional.
El secreto de un buen pan de muerto: no apresures la fermentación ni agregues harina de más para combatir lo pegajoso de la masa. Ambos detalles pueden marcar la diferencia entre un pan seco y uno suave, aromático y esponjoso.
En Directo al Paladar México también puedes leer | Dónde comprar pan de muerto en CDMX: los mejores lugares para disfrutarlo esta temporada
Ver 0 comentarios