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¡Ten cuidado con los tentadores paquetes armados!

¡Ten cuidado con los tentadores paquetes armados!
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El otro día, fui al supermercado a comprar mi despensa, y caminado por el pasillo de las galletas me dije a mi mismo: ¡Ten cuidado con los tentadores paquetes armados! que vi en un anaquel estratégicamente acomodados. Por supuesto que no iba a comprar un paquete de galletas con una botella de cajeta pegada alrededor con cinta solo por que estaba de oferta... así que sin querer aparecieron dos paquetes en mi carrito de compra.

Por mi mente jamás cruzó la idea de comprar carbohidratos simples en forma de galletas y cajeta, pero pase por ahí y no pude evitar caer en la tentación, además eran de dos sabores diferentes: vainilla y envinada. ¿Has caído en este tipo de trampas?

No somos perfectos, pero podemos pensar dos veces antes de adquirir algún producto por impulso como fue mi caso. Por ejemplo, también pase por el pasillo del té y venia un paquete de un frasco de miel con una caja de té de limón, estos dos productos acostumbro comprarlos, pero la caja del paquete armado era de 100 sobres y el frasco de miel de un kilo. Comparando el precio, si existía un ahorro, sin embargo, jamás me comería un kilo de miel tan rápido, por lo regular se cristaliza cuando esta mucho tiempo guardada, y 100 bolsas de té del mismo sabor, son muchas.

Otro ejemplo de paquetes armados comunes en los supermercados son dulces al 2x1 o con un muñeco de peluche en temporadas festivas como san valentín, día del niño, día de las madres o navidad. Por algún extraño motivo nos cuestionamos en comprarlos o no y podemos caer en la trampa.

Algunas ideas para no dejarnos llevar por el impulso comprador y sobretodo en alimentos altamente calóricos son las siguientes:

  • Recordemos que los poquitos cuentan y si somos asiduos en adquirir y comer alimentos de consumo esporádico, se verá reflejado en el peso corporal e incluso en nuestros niveles de triglicéridos. Para dar un ejemplo más claro al respecto podemos tomar como referencia las tarjetas de crédito. Gastamos una cantidad por aquí, un poco más por allá, nos damos un gusto que posiblemente no necesitamos y pagamos, como no lo vemos, nos confiamos y seguimos y seguimos con este proceder, pero ¿Qué pasa cuando llega el estado de cuenta?, vemos el total de todos los gastos y la diversión termina. Lo mismo sucede con los alimentos, el pastel del lunes, el café con crema batida y doble azúcar del martes, o el paquete de galletas con botella de cajeta del miércoles (coff, coff).
  • Si no lo necesitas, no lo compres o adquiérelo en una presentación menor y de manera individual. Tal vez la oferta que viste parece ser buena, pero ten presente que estarás pagando por algo que no pensabas llevarte, entonces ya no es oferta. Mejor ahorra dinero y calorías.
  • Un antojo de vez en cuando no esta del todo mal pero evitemos ser tan indulgentes. prestemos atención a nuestra dieta, hagamos más ejercicio y enlistemos nuestras prioridades que en primer lugar esta la salud.

Imagen |Iryna Yeroshko
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