Y así de la nada, agosto ya llegó. Con él vienen el regreso a clases, la vuelta a la rutina y los preparativos para el mes patrio. Así que para celebrar este nuevo mes y lo que viene en los próximos hay que celebrar como se debe: con un delicioso pan de elote casero, de esos que recuerdan a los que preparaba mamá.
Este bizcocho tiene una textura húmeda, suave y ligeramente cremosa, además de un dulzor equilibrado que lo hace perfecto para disfrutar en el desayuno acompañado de una taza de café, un vaso de leche o un chocolate caliente. También es una gran opción para después del trabajo o para cerrar el día con algo rico.
Lo mejor es que el pan de elote puede prepararse durante todo el año y combina con casi cualquier bebida. Aunque lleva azúcar, su sabor no suele ser tan intenso como el de otros pasteles, ya que el dulzor natural del elote también aporta mucho sabor a la receta.
1. Licúa todos los ingredientes
Coloca en el vaso de la licuadora los granos de elote, el azúcar, el polvo para hornear, la mantequilla, el queso crema, los huevos y la sal.
Licúa hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. Es normal que la preparación conserve un poco de textura, ya que el elote no queda completamente líquido.
Si notas que la licuadora se atasca o le cuesta trabajo integrar los ingredientes, agrega un chorrito de leche poco a poco. Procura no añadir demasiada para evitar que la mezcla quede demasiado líquida.
2. Prepara el molde
Precalienta el horno a 175 °C.
Mientras tanto, engrasa muy bien un molde cuadrado o rectangular mediano con mantequilla. También puedes colocar papel para hornear en la base para facilitar el desmolde.
3. Hornea el pan de elote
Vierte la mezcla en el molde y distribúyela de manera uniforme.
Hornea durante aproximadamente 50 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y al insertar un palillo en el centro salga limpio o con algunas migajas húmedas, pero sin masa líquida.
El tiempo puede variar dependiendo del tamaño y el material del molde, así como de la potencia de cada horno, por lo que conviene revisar el pan después de los primeros 45 minutos.
4. Deja enfriar y sirve
Retira el molde del horno y deja reposar el pan durante unos minutos antes de desmoldarlo.
Puedes disfrutarlo tibio, cuando todavía conserva una textura suave y cremosa, o esperar a que se enfríe por completo. Acompáñalo con café de olla, leche, chocolate caliente o la bebida que más se te antoje.
Consejos para que el pan de elote quede perfecto
- Utiliza elote fresco. Entre más frescos estén los granos, mejor será el sabor y la textura del pan.
- No licúes de más si te gusta una textura rústica. Puedes dejar pequeños trocitos de elote para que el bizcocho tenga más cuerpo y se sienta el sabor natural del grano.
- Evita abrir el horno durante los primeros minutos. Los cambios bruscos de temperatura pueden afectar el crecimiento del pan.
- Si se dora demasiado rápido, cúbrelo. Coloca un trozo de papel aluminio sobre el molde durante los últimos 10 o 15 minutos de cocción. Procura que el aluminio no toque la superficie del pan.
- Déjalo reposar antes de cortarlo. Al enfriarse un poco, la miga se asienta y será más fácil obtener rebanadas limpias.
Una vez que esté completamente frío, guárdalo en un recipiente hermético, sobre todo si vives en lugares áridos o calientes, pues se puede descomponer.
De hecho, toma en cuenta que puede mantenerse en buen estado durante 3 o 4 días. Antes de servirlo, puedes calentarlo unos segundos en el microondas para recuperar su textura suave y disfrutarlo como recién hecho.
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