¿Tienes un par de latas de sardina vacías en casa? Antes de enviarlas a la basura, puedes darles una segunda oportunidad y transformarlas en un práctico alhajero para guardar anillos, aretes, pulseras y otros accesorios pequeños. Con algunos materiales sencillos y un poco de creatividad, podrás convertir un objeto cotidiano en una pieza decorativa y funcional.
Esta idea de reutilización es perfecta para aprovechar dos latas del mismo tamaño y crear un pequeño recipiente con tapa. Además, puedes personalizarlo a tu gusto con pintura, tela, papel decorativo, listones o cualquier otro material que tengas en casa. Así, cada cajita puede tener un diseño completamente diferente.
Cómo hacer un alhajero con dos latas de sardina
A continuación, te compartimos el paso a paso para convertir dos latas de sardina en un alhajero, una manualidad sencilla que puedes hacer durante el fin de semana, basada en el video de la creadora de contenido Moi Gazzola, quien a través de Instagram comparte ideas de pintura, tutoriales y decoración para darle una segunda oportunidad a ciertos objetos que terminarían en la basura. Para hacer un alhajero con dos latas de sardinas vas a necesitar los siguientes materiales:
- 2 latas de sardina vacías y limpias
- Pintura acrílica o en aerosol
- Papel decorativo, tela o foami
- Silicón caliente o pegamento resistente
- Tijeras
- Regla y lápiz
- Un trozo de listón o cinta
- Cartón delgado
- Fieltro o tela suave para el interior
- Elementos decorativos, como cuentas, flores o moños
Procedimiento
1. Lava y prepara las latas
Lo primero es retirar por completo cualquier resto de alimento. Lava muy bien las dos latas con agua y jabón, enjuágalas y déjalas secar completamente.
Revisa cuidadosamente los bordes. Si quedaron partes filosas después de abrir las latas, cúbrelas con cinta resistente, silicón o algún material protector para evitar cortaduras durante la elaboración y el uso del alhajero.
2. Decora el exterior
Puedes pintar ambas latas con pintura acrílica o cubrirlas con papel decorativo, tela o foami. Mide los laterales y recorta el material elegido para que cubra la superficie exterior.
Pega el recubrimiento y deja secar antes de continuar. También puedes combinar distintos colores o crear diseños con pintura para darle un toque más original.
3. Forra el interior
Recorta dos piezas de fieltro o tela suave del tamaño de la base interior de las latas. Pégalas en el fondo para crear una superficie más delicada donde podrás colocar tus joyas y accesorios.
Si quieres un resultado todavía más bonito, también puedes cubrir los laterales interiores con tela.
4. Une las dos latas para formar la base y la tapa
Coloca las latas una sobre otra, procurando que las aberturas queden enfrentadas. La lata inferior funcionará como la base y la superior como la tapa.
Para crear una especie de bisagra, pega un pequeño trozo de listón resistente en uno de los lados, uniendo ambas piezas. De esta manera, podrás abrir y cerrar el alhajero sin que la tapa se separe por completo.
5. Agrega un cierre
En el lado contrario al listón puedes colocar un pequeño trozo de cinta, un broche decorativo o incluso un sistema sencillo con imán para mantener cerrado el alhajero.
Si utilizas imanes, pégalos cuidadosamente en las partes correspondientes de ambas latas y espera a que el adhesivo seque por completo.
6. Personaliza tu nuevo alhajero
El último paso es decorarlo a tu gusto. Puedes añadir un moño en la parte superior, cuentas, flores artificiales, figuras hechas con foami o cualquier detalle que combine con el diseño que elegiste.
Una vez terminado, tendrás un pequeño alhajero hecho con dos latas de sardina que podrás utilizar para organizar tus accesorios o incluso regalar. Una forma sencilla y creativa de reutilizar materiales que normalmente terminarían en la basura.
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