¡Adiós a las manos resecas! Si hay algo que arruina la experiencia de lavar los trastes no es el jabón ni la grasa… es cómo quedan las manos después. La resequedad y, en algunos casos, la irritación son consecuencia del contacto constante con detergentes.
Para evitarlo, los guantes de látex se han vuelto un básico en la cocina mexicana. Y aunque muchos pensamos que “da codo” gastar en ellos porque eventualmente se rompen y terminan en la basura, la inversión puede valer la pena —sobre todo si sabes cuáles elegir.
Este mes de marzo, la Revista del Consumidor publicó un estudio comparativo sobre guantes de látex disponibles en México. Entre los resultados destacó un modelo económico, de apenas 20 pesos, que obtuvo calificaciones sobresalientes.
Los guantes más baratos en México (y aprobados por Profeco)
De acuerdo con el análisis de Profeco, los guantes satinados marca Chedraui lograron una evaluación casi excelente en diversas pruebas de desempeño.
Entre sus características destacan:
Superficie antiderrapante
Ajuste adecuado
Doble resistencia
Fabricación en México
Información comercial completa
En laboratorio, obtuvieron calificación de excelencia en:
Resistencia al alargamiento a la ruptura
Hermeticidad (no permiten filtraciones)
Sus áreas de mejora fueron:
Resistencia a la tensión (calificada como “Muy Buena”)
Presencia de pequeñas burbujas
Acabado irregular en el borde del antebrazo
Escurrimiento y ligeras protuberancias en las puntas
Aun con estos detalles, el desempeño general fue positivo, especialmente considerando su bajo precio. En términos prácticos: sí protegen del agua y los detergentes, y cumplen con su función como barrera.
Pexels/Profeco
Recomendaciones de Profeco para comprar y cuidar guantes de látex
Para que realmente duren y protejan tus manos, Profeco recomienda:
Comprar en establecimientos formales. Evita la vía pública, ya que el calor y la exposición solar degradan el látex.
Verificar que el empaque esté completamente sellado y en buen estado.
Confirmar la talla adecuada. Algunos empaques incluyen una guía para colocar la mano y comprobar el ajuste.
Comprobar que no tienes alergia al látex natural. Si presentas irritación o reacción, suspende su uso.
No utilizarlos si están rotos o perforados, ya que pierden su función protectora.
Evitar el contacto con gasolina, aceite mineral, tíner o aguarrás, pues estas sustancias degradan el material.
Lavarlos después de usarlos: enjuaga el exterior, sécalos en un lugar ventilado y colócalos con los dedos hacia arriba. No los expongas al sol ni a altas temperaturas.
Así que la próxima vez que vayas al súper, tal vez no tengas que elegir los más costosos para proteger tus manos. A veces, los de 20 pesos hacen el trabajo y bien.
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