17 años conquistando Polanco: el restaurante con música en vivo, decoración de temporada y un puré de papa imperdible

Brassi
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
cristina-diaz

Cristina Díaz

Editora en Jefe
cristina-diaz

Cristina Díaz

Editora en Jefe

Más de 12 años de experiencia en medios digitales y redes sociales. Enfocada en lo soft news y viral. 

1435 publicaciones de Cristina Díaz

La oferta gastronómica de la Ciudad de México es enorme y variada. Entre los restaurantes nuevos que aparecen constantemente y los lugares que se apoderan de las redes sociales, a veces lo único que buscamos es un sitio reconfortante, donde sepamos que vamos a comer rico y recibir una buena atención. Ese lugar existe en Polanquito y se llama Brassi, un restaurante donde su puré de papa merece una visita.

Brassi, 17 años entre los consentidos de Polanquito

Brassi es mucho más que un restaurante: es un espacio con historia, personalidad y una comunidad de comensales que lo ha acompañado a lo largo de los años. Desde hace 17 años, forma parte de la oferta gastronómica de Polanco y sigue siendo una opción para quienes buscan disfrutar de una buena comida en un ambiente relajado.

Ubicado en la esquina de Virgilio 8, este restaurante invita a quedarse un rato más, ya sea para una comida de trabajo, una reunión con amigos, una primera cita o la celebración de un aniversario. También es una alternativa para ocasiones especiales, como Navidad y Año Nuevo, cuando algunos comensales buscan disfrutar de una cena sin tener que cocinar en casa.

Parte del encanto está en su ambiente: la decoración cambia según la temporada y la música de piano en vivo acompaña la experiencia. Es un lugar versátil, ideal tanto para una comida tranquila como para celebrar una fecha importante. Además, su propuesta va del pan recién hecho hasta los postres, con platillos que vale la pena disfrutar sin prisas.

Entradas

Qué pedir en Brassi

Antes de comenzar con las entradas, hay un detalle que debes tener en cuenta: en cuanto te sientas, te ofrecen pan recién hecho, calientito y acompañado de mantequilla. Es difícil resistirse, pero te recomiendo guardar un poco de espacio, porque lo que viene después también merece la pena.

Entradas

1. Tostada de atún

Una de las opciones para abrir el apetito es la tostada de atún, preparada con trocitos de pescado marinados con salsa Sriracha, limón y cebolla. Se sirve sobre una base de mousse de aguacate, con mayonesa hecha en casa, y lleva un toque de ajonjolí y chipotle que aporta aroma y sabor.

2. Taquito de rib eye y taquito de pescado

Si prefieres empezar con algo más sustancioso, puedes probar el taquito de rib eye, servido en tortilla hecha a mano, y el taquito de pescado. Son de esas entradas que te dejan con ganas de pedir otra ronda, aunque conviene guardar espacio para los platos fuertes.

Platos fuertes

Segundo Tiempo

Salmón o pesca del día con salsa de alcaparras

Para quienes prefieren el pescado, una buena alternativa es el salmón o la pesca del día, acompañados de una salsa de alcaparras, mantequilla y paprika. La combinación aporta un sabor intenso, con notas saladas y un toque especiado que complementa muy bien al pescado.

Es una opción para quienes buscan variar después de probar platillos con carne. Si te gustan los sabores delicados, vale la pena disfrutarlo recién servido, cuando conserva mejor su temperatura y textura.

Short rib al vino tinto sobre puré de papa

Llegamos a uno de los platos que más llaman la atención: un short rib cocinado a fuego lento durante 10 horas, cubierto con salsa de vino tinto y servido sobre puré de papa a la mantequilla.

La carne queda tan suave que prácticamente se deshace al cortarla, mientras que la salsa de vino tinto aporta profundidad al sabor. Pero la estrella que acompaña al short rib es el puré de papa: cremoso, caliente y con una textura que combina a la perfección con la carne y su salsa. Es de esos acompañamientos que dejan de ser secundarios y se convierten en uno de los motivos para volver.

Postres para cerrar la experiencia

Postre

Para terminar, la recomendación es dejarse llevar por el antojo. La carta incluye opciones como postres de chocolate, cheesecake, crepas y merengue. Cualquiera puede ser el broche final para una comida en la que los detalles, desde el pan hasta el postre, forman parte de la experiencia.

¿Cuánto cuesta comer en Brassi?

El consumo promedio va de los 400 a los 1,000 pesos por persona, dependiendo de los platillos y las bebidas que elijas. No es necesariamente una comida para todos los días, pero puede ser una buena opción para celebrar un cumpleaños, un aniversario o cualquier ocasión especial en la que quieras darte un gusto.

Dirección: Virgilio 8, Polanco, colonia Polanco III Sección, alcaldía Miguel Hidalgo, C.P. 11560, Ciudad de México.

Horarios reportados:

  • Lunes y martes: de 1:00 de la tarde a 11:00 de la noche.
  • Miércoles, jueves y viernes: de 1:00 de la tarde a 2:00 de la mañana.
  • Sábado y domingo: de 8:00 de la mañana a 2:00 de la mañana.

También te puede interesar: Escápate a Japón sin salir de Polanco: SAN tiene un tatami original para tomar matcha y relajarte

Inicio