Este es el destino al norte de México que esconde túneles, resitió a un incendio y donde la gastronomía china forma parte de la identidad

Este es el destino al norte de México que esconde túneles, una historia sorprendente y donde la gastronomía china forma parte de la identidad

Ayko Pruneda

Editor Senior

¿Eres fan de la cultura china y bucas una opción parecida, pero en México,? Existe un destino donde se reunen diversos túneles, que resitió a un terremoto y donde la gastronomía china forma parte de la identidad? Este lugar existe en el norte del país, donde además de bares y casinos, hay espacios donde es posible disfrutar cerveza artesanal.

Desde Charles Chaplin, Rodolfo Valentino y una canción llamada Mexicali Rose son parte de las historias que han acompañado a Mexicali durante más de un siglo, cuando esta ciudad fronteriza comenzaba a crecer y se convertía en punto de encuentro para viajeros, personajes famosos y quienes buscaban nuevas experiencias al otro lado de EEUU. 

Dónde está el destino al norte de México que esconde túneles escondidos 

En el corazón de Mexicali existe un lugar donde la historia se siente tanto en las calles como debajo de estas y se trata de La Chinesca, un barrio ligado al desarrollo de la comunidad china en la ciudad y cuyos antiguos sótanos y túneles se han convertido en uno de los capítulos más singulares de la historia de Mexicali.

Para entender su origen, hay que remontarnos a las primeras décadas del siglo XX, cuando este destino comenzaba a crecer alrededor de la agricultura, el comercio y la actividad propia de una ciudad fronteriza.

La comunidad china tuvo un papel importante en este desarrollo y estableció sus propios espacios en el corazón de la ciudad. Algunos fueron construidos bajo tierra, en parte como una respuesta al intenso calor del desierto, que durante buena parte del año convierte a Mexicali en una de las ciudades más calurosas de México.

Aquellos espacios subterráneos terminaron convirtiéndose en mucho más que refugios contra las altas temperaturas. Bajo las calles había viviendas, comercios y lugares de reunión, creando una especie de segunda ciudad debajo del Centro Histórico.

Mientras en la superficie Mexicali crecía, bajo tierra se desarrollaba una vida cotidiana que durante décadas permaneció prácticamente escondida.

La Ley Seca convirtió a Mexicali en un destino de entretenimiento

La posición fronteriza de Mexicali también marcó buena parte de su historia. En 1920 entró en vigor la Ley Seca en EEUU, y la cercanía con California contribuyó a que ciudades mexicanas de la frontera se convirtieran en destinos atractivos para quienes buscaban alcohol, espectáculos y vida nocturna.

Mexicali comenzó así a desarrollar una fama particular. Bares, casinos, salones y otros espacios de entretenimiento formaron parte de una época en la que cruzar la frontera significaba encontrarse con un ambiente muy diferente al que muchos visitantes dejaban atrás.

Y entre quienes llegaron a Baja California durante aquellos años hubo nombres que ya comenzaban a ser reconocidos internacionalmente.

Charles Chaplin visitó Mexicali en dos ocasiones

Charles Chaplin, uno de los grandes actores, directores y comediantes de la historia del cine, visitó Mexicali en 1921 y 1924.

Durante su primera visita fue reconocido por una multitud en las calles y terminó improvisando frente a quienes se habían acercado a verlo. Tres años después regresó a la ciudad como invitado de honor de la Feria del Algodón, donde incluso participó en un pequeño espectáculo relacionado con una corrida de toros.

Para una ciudad que apenas comenzaba a construir su identidad urbana, la presencia de una figura internacional como Chaplin contribuyó a alimentar la particular relación entre Mexicali y el mundo del espectáculo.

Rodolfo Valentino también tiene una historia ligada a Mexicali

Otro nombre que aparece en las historias de aquella época es Rodolfo Valentino, uno de los grandes ídolos del cine mudo y uno de los primeros galanes internacionales de Hollywood.

En 1922, Valentino se casó con Natacha Rambova, actriz, diseñadora y artista, en la residencia de Otto Moller, empresario y personaje relacionado con la vida social de la frontera en aquellos años.

La presencia de figuras del cine en Baja California refleja el ambiente cosmopolita que comenzaba a desarrollarse en la región durante las primeras décadas del siglo XX.

De Buster Keaton a las noches que atraían a Hollywood

La relación de Baja California con las estrellas del cine no terminó con Chaplin y Valentino. Buster Keaton, otro de los grandes nombres del cine mudo, también estuvo relacionado con las visitas de figuras del espectáculo a esta región durante aquellos años.

En paralelo, la vida nocturna de Mexicali comenzaba a adquirir mayor notoriedad. Lugares como El León de Oro formaron parte de ese escenario y, de acuerdo con fuentes y relatos históricos locales, entre sus visitantes estuvieron personalidades como John Wayne, Lana Turner, Humphrey Bogart, Gary Cooper, Ava Gardner, Bing Crosby y Elizabeth Taylor.

Más allá de las historias individuales, estos relatos muestran cómo la frontera se convirtió en un espacio de encuentro entre la vida cotidiana de Mexicali y el mundo del entretenimiento estadounidense.

La historia de Mexicali Rose también nació en esta frontera

La ciudad no solo quedó en la memoria de quienes la visitaron: también llegó a la música. La historia local cuenta que el compositor Jack B. Tenney encontró inspiración para Mexicali Rose después de conocer en el Hotel Imperial a una mujer llamada Rosa. La canción terminaría llevando el nombre de la ciudad mucho más allá de la frontera y convirtiéndose en parte de la memoria popular relacionada con Mexicali.

Así, entre visitantes famosos, hoteles, salones y música, la ciudad comenzó a construir una identidad que mezclaba elementos mexicanos y estadounidenses con la particular cultura fronteriza.

Un incendio en 1923 reveló parte del mundo subterráneo

Mientras en la superficie ocurrían todas estas historias, debajo de las calles de La Chinesca existía otro capítulo.

En 1923, un gran incendio dejó al descubierto parte de los espacios subterráneos que ya eran utilizados por la comunidad china. El fuego permitió conocer una dimensión de La Chinesca que durante años había permanecido oculta y puso en evidencia la existencia de viviendas, comercios y otros espacios bajo tierra.

A partir de entonces, los sótanos y túneles comenzaron a ocupar un lugar todavía más importante en la memoria de Mexicali.

Con el paso del tiempo, estos espacios también se rodearon de relatos y leyendas. Se hablaba de pasadizos que conectaban diferentes puntos de La Chinesca y de lugares utilizados para actividades clandestinas, como casinos, bares y fumaderos de opio.

No todos estos relatos cuentan con comprobación histórica, por lo que forman parte de la tradición oral y del imaginario que se desarrolló alrededor de los túneles.

Los túneles de La Chinesca llegaban hasta Calexico 

Entre las historias más llamativas está la leyenda de que algunos de estos pasadizos podían llegar hasta Calexico, California.

La idea de que existiera una ruta secreta bajo la frontera alimentó durante generaciones la imaginación de los habitantes y visitantes de Mexicali. Sin embargo, más que tomarla como un hecho histórico comprobado, forma parte de las leyendas que han acompañado a La Chinesca y que contribuyeron a convertir sus túneles en uno de los lugares más misteriosos de la ciudad.

Y quizá ahí está parte de su encanto: en La Chinesca, la historia documentada y la tradición oral conviven bajo las mismas calles.

Así puedes conocer los túneles de La Chinesca

Hoy es posible acercarse a este pasado a través de Orígenes y Secretos de La Chinesca, un recorrido por los antiguos sótanos históricos del Centro de Mexicali que combina historia, cultura y las leyendas relacionadas con estos espacios.

La experiencia tiene una duración aproximada de una hora y 45 minutos, se realiza en grupos pequeños y permite conocer cómo era la vida bajo las calles de la ciudad, además de descubrir algunos de los relatos que han pasado de generación en generación.

El recorrido se encuentra en Callejón Reforma 306, Centro Histórico, y cuenta con el reconocimiento de Producto Turístico Cultural, otorgado en el marco del Reconocimiento a la Innovación del Producto Turístico Mexicano.

La Chinesca, una historia que continúa bajo las calles de Mexicali

Conocer La Chinesca es acercarse a una parte de Mexicali que durante mucho tiempo permaneció escondida. Sus túneles cuentan la historia de una comunidad china que encontró en estos espacios una manera de adaptarse a las condiciones de la ciudad, pero también forman parte de un pasado fronterizo marcado por el comercio, la vida nocturna y la llegada de visitantes de todo tipo.

Sobre sus calles caminaron personajes famosos, en sus hoteles surgieron historias que terminaron convertidas en canciones y debajo de ellas quedó una red de espacios que todavía despierta curiosidad.

La Chinesca reúne en un mismo lugar la memoria de la comunidad china, las noches de la frontera, las estrellas de Hollywood y los túneles que todavía alimentan la imaginación. Es una de esas historias que muestran que para conocer Mexicali no basta con mirar lo que está sobre la superficie: también hay que descubrir lo que permanece debajo de ella.

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