Mito cervecero:"La cerveza está quemada"

Eugenia Revoreda

Director

Editora en Jefe de Directo al Paladar hasta enero 2024  Periodista.  * En los ochenta mundos de mi vuelta al día, se encuentran la curiosidad y las historias recopiladas en distintas travesías. Charlas sobre gastronomía, música y cultura sin las que el alma no puede vivir y la vida sería como si ya no fuera.

¿Cuántas veces hemos escuchado esa famosa expresión que indica que una cerveza "está quemada"? Pero ¿qué tanto de verdadero tiene esa afirmación? ¿qué es lo que en realidad ocurre cuando la cerveza te sabe muy amarga y dices que "se ha quemado"?

En México existen numerosas creencias erróneas al hablar de cerveza, y es por eso que se ha vuelto difícil corregir algunas de ellas debido a la popularidad que han adquirido, por eso, con ayuda de la de los Cerveceros de México, ex Cámara Nacional de la Cerveza hemos preparado esta nota que hará que "veas la luz al final del túnel".

Un gran mito:

La cerveza está quemada...

Es común que se crea que una cerveza está “quemada” cuando se entibia y se enfría en numerosas ocasiones, sobre todo, después de que se abre y se consume, porque distinguimos un sabor muy amargo y extraño.

Lo cierto es que de ninguna manera se puede “quemar” una cerveza porque todas pasan por una fase de pasteurización; es decir, el proceso térmico que da muerte a las bacterias e impide el crecimiento de la levadura después de que ésta es embotellada.

Entonces ¿no se quema?

La respuesta es: NO, no se puede quemar y tampoco influye el cambio de temperatura, debido al proceso de pasteurización por el que la cerveza pasó antes. Esto quiere decir que aunque la cerveza se caliente y se enfríe con frecuencia, —por ejemplo si la metes a tu refrigerador, dejas que se entibie y la vuelves a meter-, no es un factor que influya en el cambio de sabor.

¿Qué es lo que pasa?

De acuerdo a nuestro experto cervecero Cicerone Richie Castro, la razón del porqué a veces tus cervezas adquieren ese gusto amargo que no se disfruta, recae en el exceso de luz, (sí, la luz es la culpable de ello) porque provoca que se “azorrille”, término que indica que la cerveza tuvo contacto con una fuente de luz intensa que generó un aumento considerable, es decir, la fotodescomposición de un compuesto del lúpulo que se llama isohumulona. Así que ya sabes: la cerveza no se puede quemar, pero sí azorrillar y no es por el cambio de temperatura, sino por estar expuesta a un exceso de luz.

Evita exponer tu cerveza a una luz intensa, porque hará que se azorrille.

Como tip para conservar el sabor de tu cerveza y disfrutarla como se debe, te compartimos esta tabla de temperaturas correctas a las que debes de beber tus estilos de cerveza:

1.Lagers: de 2 a 4° C

2.Ales y Bocks: de 10 a 13° C

3.Pilsners y Kölsch: de 4 a 7° C

4.Imperial Stouts y Doppelbocks: de 13 a 16°C

5.IPAs, Pale Ales, Porters y Stouts de 7 a 10°C

Ahora que has roto la barrera de este mito cervecero, fuertemente arraigado en México, ¡disfruta de los beneficios de tomar una cerveza como se debe! y recuerda: no la expongas a una luz intensa.

Fuente: Richie Castro| Cerveceros de México

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