
Las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina y, si estás buscando un destino para desconectarte de la rutina, tenemos una recomendación que pocos conocen. En Hidalgo existe un oasis escondido con aguas termales de color turquesa, cascadas y paisajes espectaculares al que puedes acceder por alrededor de 100 pesos. Lo mejor es que todavía no recibe grandes multitudes.
Manantiales Kinjua, el oasis escondido de Hidalgo
A poco más de una hora del Pueblo Mágico de Huasca de Ocampo se encuentra Manantiales Kinjua, un rincón natural que parece sacado de una postal. Sus pozas de agua cristalina, rodeadas de montañas y vegetación, se han convertido en uno de esos secretos que los amantes del ecoturismo prefieren guardar.
Parte de su encanto es precisamente que aún no es un destino masivo, por lo que es posible disfrutar del paisaje con mayor tranquilidad y conectar con la naturaleza sin las aglomeraciones de otros balnearios.
Un paisaje único dentro de la Reserva de la Biosfera Barranca de Metztitlán
El recorrido hacia Kinjua transcurre dentro de la Reserva de la Biosfera Barranca de Metztitlán, un Área Natural Protegida de más de 96 mil hectáreas reconocida por su enorme riqueza biológica y sus contrastes naturales.
Esta reserva abarca municipios como Metztitlán, Cardonal, Eloxochitlán, Atotonilco el Grande, San Agustín Metzquititlán, Zacualtipán de Ángeles, Acatlán, Metepec y parte de Huasca de Ocampo.
Su paisaje combina ecosistemas semidesérticos con cañones, ríos y manantiales, donde crecen mezquites, huizaches, yucas, nopales, biznagas, encinos y pinos en las zonas más altas. Además, es hábitat de numerosas especies de aves, reptiles y mamíferos, por lo que durante el recorrido es común observar colibríes, gavilanes, tortugas e incluso coyotes. Como en cualquier sendero natural, también es recomendable mantenerse atento a la presencia de serpientes y respetar siempre la fauna silvestre.
La caminata que vale completamente la pena
Llegar a los Manantiales Kinjua forma parte de la experiencia. No se trata de un sitio al que puedas acceder en automóvil hasta la orilla del agua, sino que requiere una caminata entre senderos, formaciones rocosas y algunos desniveles.
Dependiendo de la temporada, durante el recorrido puedes encontrarte con neblina en las primeras horas del día o con temperaturas elevadas al mediodía, por lo que conviene llevar suficiente agua, calzado antiderrapante, protector solar y ropa cómoda.
A lo largo del camino caminarás junto a pequeños arroyos, formaciones rocosas y espectaculares vistas de la Barranca de Metztitlán. Uno de los puntos favoritos para fotografiar es un arco natural de piedra que anuncia que el destino está cada vez más cerca.
Y entonces llega la recompensa: pozas de aguas termales color turquesa y pequeñas cascadas que contrastan con el paisaje semidesértico de la barranca. Es un escenario que sorprende por sus colores y que demuestra por qué Hidalgo es uno de los estados con mayor riqueza natural de México.
Si decides visitarlo, recuerda llevar contigo toda la basura que generes, evitar el uso de jabones o bloqueadores dentro de las pozas y respetar el entorno.
También te puede interesar: Este es el pintoresco Pueblo Mágico con tradición inglesa en Hidalgo: minas, bosques, plata y pastes, el plan perfecto de fin de semana
Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com.mx
VER 0 Comentario