Consejos para usar una freidora de aire caliente

Hace más de tres años que comentábamos una nueva innovación para nuestra cocina: las freidoras de aire caliente, una alternativa más saludable a las tradicionales freidoras de aceite. Hoy en día, son realmente fáciles de encontrar y adquirir, por lo que poco a poco se han hecho de un lugar en nuestros hogares.

Su popularidad se debe a que lograr darle a nuestros alimentos un toque crujiente y dorado que realmente se antojo, sin apenas usar aceite. En realidad, al usarlas no estamos realizando un proceso de freír, puesto que más bien funcionan como hornos de convección que cocinan la comida con calor que circula a través de ventiladores de alta potencia. Es el aire creado por estos ventiladores el que mantiene la comida seca de modo que queden con un exterior crujiente y un interior tierno.

Independientemente de las diferencias entre modelos, debemos asegurarnos siempre de usar únicamente utensilios que estén fabricados y diseñados para ajustarse en nuestro electrodoméstico, pues así permitirán que el aire caliente circule de manera eficiente. Algunos otros consejos son:

Ajustar la temperatura de cocción

Uno de los primeros errores que cometemos cuando comenzamos a usar una freidora de aire es usar la misma temperatura indicada para una receta en la que se fríe con aceite o en la que se rostizan los alimentos. Sin embargo, debido a que el aire que circula hace que la temperatura de cocción sea más consistente, es necesario ajustar la temperatura de la freidora de aire disminuyendo la temperatura indicada por aproximadamente 4ºC o 25ºF.

Además, tampoco debemos olvidar que la freidora de aire debe precalentarse, al igual que un horno convencional, un proceso que dura usualmente menos de 5 minutos. Esto lo debemos hacer justo antes de llenar la canastilla, justo como hacemos al hornear.

Mezclar los ingredientes con una cantidad moderada de aceite

Como regla general, debemos mezclar nuestros alimentos con una o dos cucharadas de aceite, sin importar su naturaleza, antes de colocarlos en la freidora de aire, a excepción de aquellos que de por sí contengan grasas.

En el caso de los alimentos que han sido pasados por una mezcla para empanizar o capear, es recomendable primero rociar la canastilla con aceite en aerosol, antes de colocar en capas los ingredientes, para luego darle a estos una última capa de aceite en la parte superior. De esta manera lograremos que queden más dorados y crujientes.

Ahora bien, como una excepción a la regla, los alimentos congelados como son los palitos de pescado, los nuggets de pollo o las papas precocidas, no necesitan que se le añada aceite antes de meterlos en la canastilla de la freidora de aire, aunque no estará de más que se le rocíe previamente la rejilla.

Evita la humedad en los ingredientes

Para utilizar la freidora de aire también es recomendable escurrir perfectamente aquellos que, por ejemplo, han sido marinados previamente. De esta manera evitaremos que se forme un exceso de humo. De la misma manera, al cocinar aquellos alimentos altos en grasa, debemos asegurarnos de remover el exceso que queda en el fondo de la freidora de forma periódica.

No sobrellenes la rejilla

Al usar nuestra freidora de aire debemos procurar darle a los alimentos suficiente espacio para que el aire pueda circular, de modo que podamos lograr que queden crujientes. Una de nuestras mejores recomendaciones para preparar aperitivos o botanas en este tipo de electrodomésticos, es cocinarlos en pequeñas cantidades.

Imagen | Wikimedia

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