
El bicarbonato de sodio es uno de los grandes comodines del hogar y, especialmente, de la cocina. Además de sacarnos de apuros al preparar algunos platillos, también puede convertirse en un gran aliado para la limpieza. Por ejemplo, ¿sabías que al combinarlo con jabón líquido puedes obtener una pasta útil para eliminar la grasa acumulada?
El horno es uno de los electrodomésticos que requieren mayor atención, pues, si no se limpia con regularidad, la grasa y los restos de comida pueden acumularse hasta formar una capa pegajosa y difícil de retirar. Cuando estas manchas se dejan durante mucho tiempo, se resecan con el calor y resulta más complicado eliminarlas.
Algo similar ocurre con los quemadores de la estufa y otros utensilios de cocina, donde la grasa puede adherirse si no se limpia a tiempo. Aunque existen muchos productos desengrasantes -que puedes comprar fácilmente-, también puedes preparar una pasta casera con bicarbonato de sodio y jabón líquido para vajilla, que ayuda a aflojar la suciedad sin necesidad de recurrir a limpiadores más agresivos.
¿Qué necesitas?
- 3 partes de bicarbonato de sodio
- 1 parte de agua o jabón líquido para vajilla
Paso a paso: cómo preparar y aplicar la pasta limpiadora
1. Mezcla los ingredientes. En un recipiente pequeño, combina el bicarbonato de sodio con el agua o el jabón líquido para vajilla, hasta obtener una pasta espesa y fácil de extender, similar a la consistencia de una pasta de dientes.
2. Aplica sobre la superficie. Distribuye la mezcla sobre las zonas con grasa acumulada del horno, la estufa o la parte posterior de las sartenes. Procura cubrir únicamente las áreas que sean compatibles con este tipo de limpieza.
3. Deja actuar. Permite que la pasta repose entre 20 y 30 minutos para ayudar a ablandar los residuos de grasa y comida reseca. No dejes que la mezcla se seque por completo sobre la superficie.
4. Frota y retira los residuos. Con un cepillo de cerdas suaves o una esponja no abrasiva, frota con cuidado para desprender la suciedad. Después, retira los restos de la pasta con un paño húmedo y enjuaga las veces que sea necesario, hasta que no queden residuos de bicarbonato ni jabón.
El bicarbonato de sodio funciona como un abrasivo suave: sus partículas ayudan a desprender la suciedad adherida mediante la fricción. Sin embargo, esto no significa que sea adecuado para todas las superficies. Para evitar rayones o daños, haz primero una prueba en una zona poco visible y evita utilizarlo en materiales delicados, acabados especiales o superficies que el fabricante indique limpiar de otra manera.
Importante: antes de limpiar el horno o la estufa, asegúrate de que estén completamente apagados y fríos. Evita aplicar la mezcla en resistencias, ventiladores, conexiones eléctricas o componentes que no deban mojarse.
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