La zona arqueológica de Querétaro que casi nadie conoce, pero es perfecta para una escapada el puente del 1 de mayo

Cristina Díaz

Editora en Jefe

Cuando pensamos en Querétaro, lo primero que se nos viene a la cabeza son los viñedos, la ruta del queso o una escapada foodie de fin de semana. Pero hay otro plan, mucho menos conocido, que vale muchísimo la pena: visitar una zona arqueológica que casi pasa desapercibida y que es ideal para cambiar de aire sin salirte tanto de la ciudad.

Zona Arqueológica El Cerrito: la pirámide escondida de Querétaro

El Cerrito

Si hablamos de pirámides en México, es fácil pensar en Teotihuacán o Chichén Itzá. Pero la realidad es que hay joyitas menos conocidas, como El Cerrito, un antiguo centro ceremonial que sorprende tanto por su tamaño como por su historia.

Ubicada en el municipio de Corregidora, a apenas 7 kilómetros de la ciudad de Querétaro, esta zona arqueológica es perfecta para una visita de medio día. Su estructura principal, un basamento piramidal de aproximadamente 40 metros de altura, es comparable en dimensiones con la Pirámide de la Luna en Teotihuacán.

Además del basamento, el sitio incluye espacios como la Plaza de la Danza, la Plaza de las Esculturas, el Altar de Cráneos (tzompantli) y el Palacio de los Cuatro Altares, lo que da una idea de la relevancia ceremonial que tuvo en su momento.

Un sitio con más de 2,500 años de historia

El Cerrito no es cualquier zona arqueológica. De acuerdo con investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), esta región ha estado habitada desde hace más de 2,500 años.

A lo largo del tiempo, fue un importante centro religioso y político por el que pasaron distintas culturas: teotihuacanos, toltecas, otomíes, chichimecas y tarascos, entre otros. Su ubicación estratégica —con tierras fértiles y acceso al agua— permitió que se desarrollara como un punto clave en rutas comerciales que incluso llegaban hasta Centroamérica.

Durante su apogeo (aproximadamente entre 900 y 1200 d.C.), funcionó como un espacio ceremonial donde se realizaban rituales importantes, incluidos los relacionados con la guerra y el poder.

El detalle que lo hace único: una "casa" en la altura

Uno de los elementos más curiosos de El Cerrito es que, en la parte superior de la pirámide, hay una construcción mucho más reciente conocida como “El Fortín”.

Este edificio se levantó en el siglo XIX y durante años funcionó como adoratorio de la Virgen del Pueblito, una figura muy importante en la región. Este contraste entre lo prehispánico y lo colonial le da un carácter único al sitio.

Durante mucho tiempo, El Cerrito estuvo cubierto de vegetación y prácticamente en el abandono —de ahí nombres como “Cerro Pelón”. Fue hasta el siglo XX cuando comenzaron los trabajos de exploración (alrededor de 1941) y, más recientemente, el INAH ha reforzado labores de conservación y restauración para proteger las estructuras.

Hoy, el sitio está habilitado para visitas y cuenta con museo de sitio, lo que hace la experiencia mucho más completa.

¿Cómo llegar al Cerrito?

  • Ubicación: Hidalgo s/n, El Pueblito, Corregidora, Querétaro
  • Horario zona arqueológica:
  • Martes a viernes: 9:00 a 14:30
  • Sábado y domingo: 9:00 a 16:30
  • Costos: 
  • 145 pesos.
  • Nacionales y extranjeros con residencia en México: 80 pesos. 

Si este puente del 1 de mayo quieres salirte del plan típico, El Cerrito es una gran opción. Y ya aprovechando el viaje, toma mucho vino, queso y conoce restaurantes locales.


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