
Ya comenzó la temporada de disfrutar un pancito con chocolate caliente o un café chopeado para quitarnos el frío, así como de preparar postres caseros que reconfortan. Hoy vamos a aprender a hacer un flan de elote con queso crema, una receta fácil que destaca por su textura cremosa y su delicioso sabor.
Esta preparación es ideal tanto si quieres hacer mini flanes para compartir como si prefieres preparar uno grande. El secreto para conseguir una consistencia más suave y cremosa es añadir queso crema a la mezcla.
Con las cantidades que te compartimos, puedes preparar hasta ocho flanes pequeños, dependiendo del tamaño de los moldes que utilices.
1. Desgrana los elotes. Retira los granos de los tres elotes y colócalos directamente en la licuadora. Procura que estén frescos para aprovechar su sabor dulce y natural.
2. Licúa todos los ingredientes. Agrega la mantequilla, la leche condensada, el queso crema, la vainilla y los huevos. Licúa hasta obtener una mezcla suave, cremosa y homogénea. Lo importante es que los granos de elote queden bien triturados y no haya trozos grandes en la preparación.
3. Prepara los moldes. Engrasa ligeramente los moldes pequeños para flan con un poco de mantequilla. También puedes utilizar recipientes individuales aptos para horno. Vierte la mezcla sin llenarlos hasta el borde y deja un pequeño espacio en la parte superior.
Después, acomoda los moldes dentro de una bandeja profunda, ya que los cocinarás a baño María.
4. Prepara el baño María. Precalienta el horno a 180 °C. Una vez que los moldes estén acomodados en la bandeja, agrega cuidadosamente agua caliente hasta que llegue aproximadamente a la mitad de su altura. Este método permite que los flanes se cocinen con un calor suave y uniforme, lo que ayuda a conseguir una textura cremosa.
5. Hornea los mini flanes. Lleva la bandeja al horno y cocina durante aproximadamente 25 a 30 minutos. El tiempo puede variar según el tamaño y el material de los moldes, así que conviene revisarlos conforme se acerque el final de la cocción.
Para comprobar que están listos, observa que los bordes estén firmes y que el centro tenga un ligero movimiento, sin verse líquido. No es necesario que queden completamente firmes dentro del horno, pues terminarán de asentarse al enfriarse. Si tienes un termómetro de cocina, el centro debe alcanzar una temperatura segura de cocción.
6. Deja enfriar y refrigera. Retira con cuidado la bandeja del horno y deja que los flanes se enfríen a temperatura ambiente. Después, refrigéralos durante al menos dos horas antes de desmoldarlos. Este paso es importante para que adquieran una consistencia más firme y puedas retirarlos de los moldes con mayor facilidad.
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