La científica de “Diario de una científica” lo explica claro: el grave riesgo de lavarte solo los dedos después de tocar carne cruda

Carne Cruda

Cristina Díaz

Editora en Jefe

De esta nadie se salva: seguramente en algún momento hemos cortado o manipulado carne cruda, nos hemos ensuciado los dedos y, en lugar de lavarnos las manos correctamente, simplemente los hemos puesto bajo el chorro de agua para quitar esa sensación de “baba” que deja la carne.

El problema es que enjuagarse los dedos únicamente con agua no sustituye un buen lavado de manos y puede favorecer la contaminación cruzada en la cocina. Así lo explica la creadora de contenido Diario de una científica, cuyo consejo coincide con las recomendaciones de las autoridades sanitarias sobre la manipulación segura de alimentos.

¿Por qué no debes lavarte solo los dedos después de tocar carne cruda?

Instagram: Diario de una científica

Este consejo aplica para pollo, carne de res, cerdo y pescado. Todos los alimentos crudos pueden transportar microorganismos que, si pasan de nuestras manos a otros alimentos, utensilios o superficies, pueden terminar contaminando aquello que vamos a comer.

Es muy común que, después de manipular carne cruda, sintamos la necesidad de poner las manos bajo el chorro de agua para quitarnos la sensación pegajosa y continuar preparando la comida. Sin embargo, el agua por sí sola no es suficiente para realizar un lavado adecuado de manos y no solo eso, también debes lavar las tablas de cortar, cuchillos, utensilios y superficies que hayan estado en contacto con estos alimentos.

Porque cuando no lo hacemos, aparece la temida... contaminación cruzada.

¿Qué es la contaminación cruzada?

La contaminación cruzada ocurre cuando microorganismos presentes en un alimento crudo pasan a otro alimento, utensilio o superficie.

Por ejemplo, imagina que estás cortando pollo crudo y después, sin lavarte correctamente las manos, tomas una zanahoria o preparas una lechuga que vas a comer cruda. Las bacterias que estaban en el pollo pueden pasar a tus manos y, de ahí, al alimento que está listo para consumirse.

Por ello es muy importante usar una tabla para cortar la carnes, aves y pescados crudos y otra para frutas y verduras.

“Todas esas bacterias se quedan pegadas en la mano y se transmiten a otros alimentos, sobre todo aquellos crudos como las zanahorias o la misma lechuga que comes como ensalada”, explica Diario de una científica, y continúa:

“Lo ideal es que te laves todas las manos con jabón entre alimentos, sobre todo en la carne y el pescado que provocan más bacterias”.

Más allá de la forma coloquial de explicarlo, la recomendación coincide con las buenas prácticas de seguridad alimentaria: hay que lavarse las manos después de manipular alimentos crudos y antes de pasar a preparar alimentos listos para comer.

Así debes lavarte las manos después de tocar pollo o carne cruda

No necesitas ningún producto especial. El procedimiento es bastante sencillo:

  1. Moja completamente tus manos con agua corriente.
  2. Aplica jabón y frota las palmas, el dorso de las manos, entre los dedos y debajo de las uñas.
  3. Frota durante al menos 20 segundos.
  4. Enjuaga bien con agua corriente.
  5. Seca tus manos con una toalla limpia o, de preferencia, una toalla de papel.

Este último detalle también importa: unas manos aparentemente limpias pueden volver a contaminarse si las secamos con un trapo de cocina que ya estuvo en contacto con superficies contaminadas. La FDA recomienda lavar con frecuencia los trapos reutilizables y mantener limpias las superficies de preparación.

¿Y qué pasa si solo voy a cambiar de una verdura a otra?

Aquí hay una diferencia importante.

No necesitas obsesionarte con lavarte las manos cada vez que pasas de una verdura a otra, especialmente si ambas están limpias y se van a cocinar. El mayor cuidado debe estar en los momentos en que cambias de manipular alimentos crudos potencialmente contaminados a alimentos que se consumirán sin cocción.

Por ejemplo: si acabas de cortar pollo crudo y ahora vas a preparar la lechuga de una ensalada, sí debes lavarte las manos y limpiar los utensilios y superficies antes de continuar.

En cambio, si estás cortando zanahoria y después vas a cortar pepino, ambos destinados a una preparación que será cocinada, el riesgo es diferente.

La propia normativa de seguridad alimentaria señala que el lavado debe realizarse durante la preparación de alimentos cuando sea necesario para evitar la contaminación cruzada, especialmente al pasar de alimentos crudos a alimentos listos para comer.

Un último consejo: tampoco laves el pollo crudo

Así que la próxima vez que tengas las manos llenas de jugos de pollo, pescado o carne, evita el típico movimiento de poner únicamente los dedos bajo el agua y seguir cocinando; lávate correctamente las manos para evitar posibles enfermedades.


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